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Mini Relato:

 

UNA NOCHE DE JUERGA Luis gemía cuando entró toda Luis me dijo, ahora quiero que me la saques y me la vuelvas a meter, así lo hice, ahora quiero que me culees que me rompas el culo gritó Luis

 

 

Pues voy a empezar a relatar la historia de mi vida detallando lo que me parece más importante y sin mucha retórica.

Tengo 27 años y me encanta masturbarme, me gustan las mujeres y ahora también los hombres, soy lo que se dice bisexual, como decía me encanta masturbarme en mi departamento solía tener unas orgías tremendas pero a solas... sí a solas no os riáis.

Un día descubrí lo maravilloso de introducir un dedo en el ano justo en el momento de eyacular mientras veía una película porno en la una tipa con un culo enorme, como a mi me gusta, le mamaba al actor principal introduciéndole el dedo en el culo. De ahí en adelante fui mejorando mi técnica masturbatoria, lo hacía hasta que estaba a punto de venirme y me detenía para empezar de nuevo eso tantas veces hasta que no podía más y me derramaba como un demente, seguí probando muchas formas de gozar con el dedo bien lubricado en mi ano pero éste ya no me satisfacía así que optaba por otras cosas, mangos de cepillo de pelo de destornilladores, etc hasta que me animé y me fui a la capital a comprar un vibrador que me cayó de perillas.

Me dio por ponerme bragas femeninas y me encantaba sentir la suavidad de ellas muchas veces robaba las mismas en casa de algún pariente o en mis encuentros sexuales con mis compañeras de oficina, empecé luego a comprarlas junto con portaligas medias nylon sostenes y zapatos de tacón alto todos mis adquisiciones en varios colores pero en especial el negro, ataviado con esas prendas sexy me miraba en el espejo y me sentía muy bien y súper excitado, mis pajas se hacían más sabrosas y terminaba muy agotado.

Durante la semana lo hacía por lo menos cuatro días, salía del trabajo a las 5 de la tarde comía algo en el camino y mientras caminaba a la casa iba imaginando cómo me vería con tal o cual color de medias y cosas por el estilo, llegaba ya excitado me bañaba y ponía las prendas íntimas me lubricaba el ano y empezaba mi ritual acomodaba el vibrador en una silla y me lo introducía casi por completo, al principio dolía pero ese dolor se trastocaba luego en una exquisita sensación de placer a medida que ese pedazo de caucho entraba y salía de mi ano mientras mis manos acariciaban mi cuerpo mi culo y mi verga. Los orgasmos producidos así son muy sabrosos y me dejaban muy satisfecho.

Cuando estaba muy lanzado colocaba la cámara en el trípode la conectaba directamente al televisor de 34 pulgadas y filmaba mis actos de masturbación, empezaba por hacer un strep tease mostraba mis culo mi verga , es muy excitante verse a sí mismo haciendo cosas como meterse dos o tres dedos en el culo y mirar cómo se abre, mientras me metía el vibrador soñaba que era un hombre el que me metía su enorme verga en el culo y gemía viniéndome muchas veces. Me encanta eyacular sobre mi cuerpo y luego hacer correr mi leche por todo el cuerpo con las manos. Un día no sé porque utilicé un condón vaciándome varias veces dentro de él me quedé dormido y al despertar, era sábado, me encontré con él sobre la almohada mi verga adquirió una erección tremenda y tomando el condón en mis manos empecé a vaciar el contenido de mi propia leche sobre mi cara e imaginando la verga de un buen macho que eyaculaba sobre mí me tragué parte del contenido lamiendo y probando el sabor medio salado del semen, mi semen, eyaculé abundantemente manchando toda la sábana y la ropa íntima que tenía puesta.

Recuerden desde ese día siempre he soñado con penes enormes en mi boca y metidos en el fondo de mi trasero. Era un sábado y con mi mejor amigo y yo habíamos estado bailando con unas chicas y fuimos luego de eso a continuar tomando en mi apartamento, cuando él se emborrachó más de lo debido y se había quedado dormido en el baño, jamás se me había pasado por la mente tener algo sexual con él lo que imaginaba al meterme el vibrador era un hombre pero ninguno en especial, así que al ver que no regresaba fui a buscarlo y lo encontré arrimado a la pared y con la verga fuera de su pantalón, me acerqué lo tomé por los brazos y lo llevé al dormitorio lo acosté en la cama y traté de quitarle la ropa el pantalón salió junto al calzoncillo su pene inerte anunciaba el tamaño del mismo me desvestí por completo y me acosté a su lado mi pene adquirió una erección muy fuerte y no podía apartar la vista de esa verga con los testículos grandes y muy poco vello púbico debido a que se había afeitado.

La tomé con mi mano derecha con mucho cuidado para no despertarlo, lo solté pues mis principios me decían que estaba mal pero pudo más la debilidad de la carne y empecé a examinarlo como lo haría un experto en arte mi respiración se tornó agitada estaba muy excitado, a medida que lo masturbaba éste adquiría una erección Luis se movió un poco y asustado retiré mi mano pasados unos segundos me empecé a masturbar y a luchar con el deseo de tocarlo pude vencer el miedo y volví a tocarlo la erección se hizo más pronunciada y Luis no volvió a moverse seguí manoseándolo y poco a poco acerqué mi boca a su verga le di un lengüetazo y sentí un olor especial luego le di otro lengüetazo otro y otro hasta que me lo metí en la boca mi sueño de tener un pene en la boca se había cumplido lo succionaba y lamía mientras acariciaba sus huevos y ya no me importó si despertaba o no , seguía mamándole la verga observando al mismo tiempo mi impúdica tarea en el espejo.

Excitado como estaba busqué en el velador el lubricante y me unté generosamente en el ano metiéndome el dedo como cuando me hago la paja ; es que me gusta sentir las contracciones de mi ano en el momento de venirme y además porque gozo mucho con el dedo dentro de mi culo; me monté sobre Luis y sin pensarlo dos veces dirigí su enorme verga de 20 cm. hacia mi ano me lo empecé a introducir lentamente me dolía pero no me importaba mi deseo era más fuerte hasta que logré metérmelo sin mucho esfuerzo subía y bajaba enterrándome su erección en mi ano y el dolor inicial se trocó en un enorme placer y me masturbé mientras me miraba en el espejo hasta terminar derramándome sobre sus piernas y con su verga dentro de mí, me calmé un poco y cuando me levanté su verga hizo un sonido como de corchete al salir de mi estrecho ano caminé hasta el baño y traje una toalla limpié todo resto de mi semen de las piernas de Luis y limpié también su verga.

Al día siguiente desperté yo primero y desnudo empecé a preparar algo de comer haciendo mucho ruido para despertarlo. Mi idea era que me viera así desnudo y no pensé sino en seducirlo, pero ¿cómo? me metí en el baño cuando él salió de la cama y arrimado al lavamanos me lavaba los dientes entró y se sorprendió al ver mi culo desnudo al aire, ¡hola! me dijo y me dio una sonora chachetada en el trasero y se puso a orinar le respondí su saludo también con una cachetada en el culo y un suave toque, estoy que ardo me dijo mostrándome su verga casi erecta, yo también le dije pero tendrás que ir a tu casa a culear a tu mujer, Luis es casado, o a masturbarte porque yo sí lo voy a hacer respondí, salí del baño, prendí la tv. y puse una cinta porno, me acosté me la cama y empecé a masturbarme, Luis me dijo, en lugar de pajearte porque no vas a culear a alguien, no dije, es mejor así, es más excitante.

Luis empezó a pajearse también, ven aquí le dije, acuéstate a mi lado para hacernos una rica paja, ¿o quieres que yo te la haga?. Luis sonrió y me dijo, está bien pero... si me la mamas, me estremecí todo y con la punta del pie le toqué la verga, se acostó y le tomé la verga con la mano incorporándome acerqué mi boca a su capullo, yo esperaba el rechazo de Luis pero nada, y lo empecé a mamar ¡qué bien que lo haces! ¡qué rico!, me moví acercando mi trasero hacia Luis que me empezó a acariciar las nalgas buscando de meter un dedo en mi estrecho ano buscó mi erecta verga, ven me dijo, con voz melodiosa, me acerqué a él soltando su rica verga y buscó mi boca, nos besamos con pasión dándonos lengua con dos locos, me empujó hacia su pene erecto mientras él buscó mi verga con su boca y crucé mis piernas sobre su cara haciendo un 69.

Me aferré a su verga mamándola con locura mientras Luis con un dedo dentro de mi ano me urgía a eyacular en su boca, me vine como un demente y Luis no perdió ni una sola gota de mi leche, mientras tanto yo no quitaba mi incesante mamada de su verga y busqué de meter un dedo en su ano cuando sentí la catarata de leche que fluía como de una manguera y mi dedo sentía las contracciones de su ano a medida que expulsaba cataratas de leche, era la primera vez que sentía el semen de un hombre y traté de no perder ni una sola gota, pero fue imposible, me empujó sobre la cama y me besó probando de mi boca su leche y haciéndome probar la mía de la suya.

No sabes cuanto te he deseado, me dijo, me daba miedo que me rechazaras, me gustan los hombres y las mujeres también, y siempre he querido hacer el amor contigo, ¿también te gustan los hombres? me preguntó. No sé le dije, pero siempre he querido probar y sabes anoche me metí tu verga en el culo... él rió ¿en serio me dices eso?, sí le respondí, y ¿disfrutaste?... claro me dolió pero no mucho ha sido delicioso y tienes una verga enorme, la mía mide 16 cm. tienes una verga enorme. Cuéntame Luis ¿cómo fue que descubriste que te gustaban los hombres?. Verás me dijo y empezó a relatarme su historia.

Hace 10 años que me casé y me gustaba ver a mi mujer vestida con ropa íntima sexy, un día ella se fue de viaje y yo tenía esa noche muchas ganas de venirme, estaba desnudo y tomé su calzonario y me lo puse me excitó muchísimo que sin tocarme de derramé manchándolo todo, me pregunté que tal sería vestirme de mujer así que me puse medias nylon portaligas sostén zapatos de tacón la peluca rubia que ella usa y me maquillé, me miraba en el espejo y no salía de mi asombro al verme tan sexy, empecé a pajearme, pero deseaba algo metido en mi culo recordé que ella tiene un vibrador que usa cuando está sola lo lubriqué y me lo metí, me dolió pero luego sentía una hermosa sensación y cuando me vine grité y pataleé como loco...

Fantástico pensé en mis adentros tenemos los mismos gustos y mi verga empezó a latir deseándolo. Aproveché la oportunidad y le dije... Mira Luis yo no he culeado a un hombre quiero darte por el culo, claro me dijo, trae la vaselina, me unté lubricante en la verga y también le puse en el culo, le empecé a meter despacito mientras Luis gemía cuando entró toda Luis me dijo... ahora quiero que me la saques y me la vuelvas a meter, así lo hice, ahora quiero que me culees que me rompas el culo gritó Luis, empecé a bombearle el culo, ¡pégame! quiero que me pegues en el culo, gritó fuera de sí, yo empecé a cachetearle el culo hasta que le aparecieron marcas rojas en el trasero y seguía con mi fornicada a todo tren, era delicioso meter mi verga en el ano de un hombre sentir su caliente estrechez y sentía algo que golpeaba con la punta de mi verga, serían sus heces fecales pensé sin darle mayor importancia.

Después de unos 5 minutos... ya basta me dijo me quedé quieto le saqué la verga se acostó sobre su espalda levantó sus piernas y las puso en mis hombros, le metí la verga con mucho gusto y mientras le culeaba tomé su verga para hacerle una paja, Luis se derramó y yo también lo hice sacando mi verga y terminando de lanzarle mi leche sobre su estómago mi leche caía sobre la verga y se mezclaba con la leche de Luis que parecía bañado en leche. Nos bañamos juntos y se fue a su casa, quedamos en vernos la semana siguiente.

Llegó el día esperado y llamé a Luis, dijo que pasaría por mí a las 9 de la noche, vino en su auto y nos fuimos a pasear por allí, tomamos unas copas en un bar por el centro de la ciudad y luego buscamos, mejor dicho él buscó un lugar apartado y allí me pidió que me sacara la verga, lo hice me costó trabajo pues estaba muy erecta se acercó y me empezó a mamar, chupaba de lo más rico y cuando grité que me venía él retiró su boca dejándome al borde del abismo, quiero algo especial esta noche me dijo, encendió el coche y fuimos a mi casa, una vez allí se ausentó al dormitorio con un bolso que llamó mucho mi atención pidiéndome que me desnudara, así lo hice y esperé por él haciéndome la paja muy lentamente, salió luego de unos minutos, y empezó a bailar, mis ojos estaban muy abiertos.

Luis tenía puesto un portaligas rojo medias y sostén de igual color una peluca negra y bellamente maquillado empezó a hacer poses eróticas dejándome ver sus nalgas enmarcadas en el portaligas, quiero ser la hembra y tú el macho me dijo, un escalofrío corrió por mi espina dorsal, me acostó en la alfombra y abriendo sus piernas flanqueándome la cara subía y bajaba dándome un espectáculo de sus nalgas gordas y apetitosas y sus huevos duros llenos de leche de donde partía su enorme verga erecta como poste, se quitó el interior que tenía puesto, se puso en cuclillas y mi lengua se hundió en su ojete, estuve un buen rato dándole lengua y lamiendo sus testículos mientras se pajeaba de lo más sabroso, se levantó de pronto me embadurnó la verga de lubricante y de igual forma fue bajando hasta meterse mi verga en su canal trasero, subía y bajaba como un yo-yo y exploté en sus intestinos.

Fue un orgasmo soberbio era como si el alma se me saliera en esa venida, ahora quiero me la mames me dijo, yo accedí gustoso y casi al rato tenía mi boca llena de su semen que me lo tragué todo, excitado por lo que estaba ocurriendo me jugué mi virginidad anal, bueno ya no la tenía pero iba a estrenarlo con una verga real algo de pura fibra y con vida, culéame también le dije, me arrodilló y puse mi pecho sobre el sillón se puso detrás mío y fue metiendo uno a uno sus dedos lubricados, su dedo medio era grueso y me daba gusto con él, dentro de mí lo encorvaba tocándome la glándula prostática que hizo que gritara lo que me produjo un segundo orgasmo que hizo que mi cuerpo convulsionara.

Luego reemplazó aquel dedo por su enorme verga, al principio me dolió un poco pero después cuando entraba y salía de mi agujerito me volvía loco, me vengo gritó, dentro de mí, le dije yo, sentí como su cuerpo temblaba y cómo su verga palpitaba a cada lechazo que me soltaba en el fondo del intestino cayó sobre mí sin sacar su verga besando mi espalda, y diciendo te amo, querido te amo, la próxima vez tú serás la hembra y yo el macho ¿de acuerdo?, sí grité, cuando desperté el ano me dolía y estaba solo acostado sobre la alfombra, Luis se había marchado dejándome un regalo sobre la mesita...

Autor: Jorgito