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ANAL XXII |
SEXO EN UN CINE DE PANAMÁ Gay, infidelidad. Su primera experiencia gozando con dos hombres en un cine
Nunca había contado una de mis aventuras...más me he convertido en asiduo lector
de esta página y me parece excelente poder relatar en ella lo que has vivido.
Soy un hombre bastante atractivo, de 36 años y vivo en Panamá. Estoy casado y
tengo 3 hijos. Soy sumamente activo sexualmente y mi esposa se ha quedado
rezagada en ese aspecto, por lo que cada vez voy en busca de más y más
sensaciones nuevas. Para mí el sexo es amplio y en él todo cuenta, con tal de
que los involucrados estén gozando. Tengo una "novia" que me ha llevado a
placeres desconocidos por mí, ella es muy ardiente en la cama y tiene un cuerpo
que deja loco...pero entre sus locuras está el que le encanta ponerme a cuatro
patas y lamerme el culo para ponerme a mil...el famoso beso negro...luego,
cuando sabe que estoy por venirme, comienza a meterme los dedos en el culo y
juega con ellos dentro de mi hasta que de una sola se mete mi verga en su boca y
exploto; en ese momento boto manantiales de leche y ella golosamente lo bebe
todo hasta la última gota. Luego seguimos en una sesión de sexo que dura horas y
horas.
Pero ese no es realmente el relato que quiero contarles, pero deseaba ese
preámbulo para que tengan una idea de mis gustos. Desde que la conocí a ella, he
sentido gran curiosidad por la sección de fotos de transexuales...
en verdad que fantaseo con ellos...leo todos los cuentos de transexuales y me
leo uno que otro de gays, en los que se involucra de alguna manera una mujer o
un transexual.
Bueno, para no dilatar el cuento les diré que un día andaba yo por la calle muy
caliente y decidí parar, como en muchas otras ocasiones, en un cine de la
localidad y que es uno de los pocos cines pornos que quedan en Panamá. Ahí,
siempre entró y solo en mi silla me corro unas pajas de campeonato. Eso me
disponía a hacer, pero siempre me llenó de curiosidad los ruidos que escuchaba
del fondo del cine, por lo que esta vez decidí sentarme en la última fila. Quedé
sentado a un puesto de por medio de un negro entrado en edad. Al acostumbrarse
mi vista a la oscuridad podía notar que se me quedaba mirando fijamente, pero yo
permanecía quieto. A los pocos minutos entró otro señor, este era de piel
blanca, delgado y no muy mayor. Se me sentó justo al lado y casi de inmediato
comenzó a sobar su pierna con la mía... a mi se me había puesto la verga dura
como el acero más no sabía que hacer, así que me cambié de puesto y quedé junto
al negro. Este tenía la verga afuera y la empezó a mover con descaro para que yo
me diera cuenta y así lo hice. La tenía grande pero no se le paraba. Ya yo
estaba muy caliente y decidí terminar con esa aventura en la que me había
metido, por lo que sin más reparo me saqué mi verga y de igual forma me la
empecé a sobar toda...la tenía durísima. Nuestro vecino se cambió de silla y me
dejaron atrapado en medio de los dos. Así nos quedamos, solo que el Sr.
blanco ya había tomado la iniciativa y me estaba sobando la verga y me hacía una
paja suave; yo por mi parte agarraba la verga flácida del negro y la sobaba. En
eso se abre la puerta del cine y entra otro señor que se queda parado detrás de
nosotros. Todos quedamos quietos esperando su reacción. Me di cuenta de que
ellos frecuentan el lugar, ya que a los pocos minutos el Sr que entró se sacó la
verga y se paró detrás de nosotros, exactamente detrás del negro. Este agarró la
verga del tipo y se la empezó a mamar con una pasión única. Ahí estaba yo,
sintiendo el chupeteo de los labios del negro en ese vergón, a escasos
centímetros de mi oreja... mientras el tipo blanco me sobaba la verga con más
fuerza cada vez...era todo un desenfreno. El blanco me hizo bajar los pantalones
y me empezó a meter mano por debajo de los huevos, luego se acomodó como pudo y
se metió mi verga en la boca... yo estaba en el cielo. El negro se percató de
esto y me agarró la cabeza y me la giró hacia él y me sobó las mejillas con el
vergón del tipo de atrás... yo sentí ese olor a pinga y no pude hacer otra cosa
más que metermela en la boca... sentía la verga húmeda y dura y tenía un sabor
agradable...era la primera vez que me metía una verga a la boca y por el momento
estaba gozando como nadie; por lo que la empecé a chupar y mamar con pasión. El
negro me la sacaba de la boca y se la metía él hasta la garganta... era un
mamador profesional... para esa altura el Sr. blanco seguía con mi verga en la
boca y trataba, sin lograrlo, de meter un dedo en mi culo... pero igual el sobar
de sus manos y la succión de su boca, junto con la imagen del negro con ese
vergón en la boca me tenían al borde del venirme como un loco...el Sr.
blanco parece que se dio cuenta de ello y muy hábilmente sacaba su boca de mi
verga y apretaba la cabeza de mi pene para dilatar el inevitable orgasmo. Así
estuvimos hasta que el señor de atrás empezó a contraerse y pude ver al negro
meterse ese trozo de carne hasta el fondo para llenarse la boca del semen y no
dejar que se escapara ni una sola gota. Una vez el tipo hubo terminado de
correrse sacó la verga, que aun permanecía inmensa y me la pasó por el cuello,
yo volví hacia ellos y me la metí en la boca terminando de limpiarle unas gotas
de leche que salían aun... la chupé hasta que quedó flácida en mi boca...el tipo
la sacó se subió el zipper y se fue. Yo por mi lado estaba que explotaba y al
ver al negro que empezó a tocarme los huevos mientras el otro seguía mamando
como un becerro, no aguanté más y empecé a venirme como un loco...deseaba pegar
un grito, más ahí todos son cómplices y tuve que venirme en un silencio que
hacía más intenso mi orgasmo...boté leche como nunca...el tipo mamó y mamó hasta
que ya mi verga no podía más.
Ahí me quedé echado y el negro me pidió, casi en susurro, que le metiera un dedo
en el culo y lo pajeara para venirse. Y así lo hice; él medio se incorporó y se
bajó del todo los pantalones y en ese mismo instante le busqué el ojete con mi
dedo ensalivado y se lo metí. El se sentó encima de mi mano y su verga casi que
tomó vida. No tuve que hacer mucho para que se viniera. Luego me terminé de
arreglar el pantalón y salí, pero antes de eso, el Sr. blanco me dijo que la
próxima vez, debía probar en ir al baño en los pisos superiores. Y quedé con la
intriga y por supuesto que regresé...pero esa será otra historia.
Ojalá les haya gustado mi historia, ya que es 100% real. Me gustaría entablar
correspondencia con transexuales y con personas amantes del sexo libre y si
estuvieran en Panamá... mucho mejor! puerjos (arroba) hotmail.com