|
ANAL XXXII |
DÉJATE LLEVAR PAPI Agarré por primera vez su gran verga llena de pelos y comencé a sobarlo con mi propia mano sobre mi ardiente culo hasta hacer que mi papá suspirara más y más.
Hola, les contaré mi historia, la cual me pasó en el verano del año pasado,
cuando compartíamos la habitación con papi y cuando mi mamá viajó a la ciudad
por los negocios. Ahora sé que soy gay tengo 21 años, pero cuando ocurrió esto
tenía 19. Ya había experimentado situaciones exóticas, pero nunca pensé en algo
así. Siempre hemos compartido una gran relación entre padre e hijo, pero esto se
convertiría en algo más caliente.
En fin, después de un día apresurado de haber dejado a mamá en el aeropuerto,
marchamos a cenar al restaurante que estaba cerca del barrio. Al llegar a casa,
como siempre comencé a husmear en el cuarto de mi padre y entonces vi que se
estaba bañando, lo que me puso a cien y me decidí a pasar la noche con él.
Quería sentir su cuerpo y que mejor que estar en su cama para hacerlo. Cuando
salió se sorprendió al verme ya que yo ya estaba en la cama, viendo la tele.
“Puedo dormir aquí papá”-, le dije -“Claro, ¿por qué no?”. Mi padre siempre me
había complacido en todos los gustos que hacía, se podía decir que era su
consentido, ya que además de ser su hijo único, me quería mucho. Él, para no
incomodar se cambió en la misma ducha y salió con un bóxer blanco que dejaba ver
toda su gran verga, listo para acostarse a mi lado. Casi siempre dormíamos
juntos, pero nunca con otras intenciones, las mías que iban más allá de todo...
Nos quedamos viendo la tele hasta cerca de la 1 de la madrugada, cuando me doy
cuenta que él se había dormido. En ese momento, comencé a acariciar sus duros
pectorales que tenía, sus suaves tetillas.
Aunque usaba una remera, podía sentir su duro cuerpo que gracias al ejercicio se
había convertido en un excitante abdomen. De repente se despertó debido a mis
fuertes caricias; yo sin saber que hacer le expliqué que debía sacarse la remera
por el incesante calor que hacía en la habitación. “Qué pasa”- “Nada sólo, que
hace mucho calor, por que no te quitas el polo”. Mi padre primero me miró
curioso, pero luego demostró que si, hacía mucho calor así que se quedó sólo con
el bóxer. No lo podía creer, estaba viendo esos pechos tan bien formados con
algo de pelo (alrededor de las tetillas), que llegaban hasta su ombligo, y
estaba cerca de mí. Continué acariciando ese espectacular cuerpo, siempre
percatándome de que estuviera bien dormido. No resistí la tentación y lamí una
poco de sus tetillas, a lo cual él cambió de posición dándome la cara. Pensé que
se había despertado, pero no. Estaba tan cansado que dormía como piedra.
Así que decidí ir más allá ya que mi culo quería verga ardientemente y no lo
soportaba más, tuve una idea en ese momento. Decidí sobarlo suavemente sobre su
gran verga. Entonces imité su posición y poco a poco me apegaba más a ese cuerpo
semi desnudo hasta que sentí su puntita suave y grande. Me apegué más a esa
carne para que sintiera mis nalgas, cuando me percaté de que mi padre ya no
roncaba como lo hacía, pero no me importaba. Sólo quería seguir con ese rose
entre mi culo y su verga. Lo hacía más y más y… sentí que empezaba a crecer y
apreciaba esa rica pija alrededor de mis nalgas. Yo estaba en las nubes y seguí
más… y más… rápido con mis movimientos. Cuando tuve la impresión de que mi papi
no estuviera durmiendo sino excitándose por mis jugueteos.
No le tomé importancia y jalé mi nalga para que su pija se moviera más adentro
de mí (aunque los dos estábamos en calzoncillos), y sentí como su pija se movía
con un movimiento externo era la de mi padre… Me quedé un poco absorto, pero
luego me dio confianza y me apegué más y más y esa dura carne que estaba que
estallaba por mis nalgas y sentí como mi padre gemía y gemía… a la par conmigo
quien me pajeaba cada vez más rápido, más rápido cuando de pronto se vino. Sentí
un líquido calientito que se filtraba por mi calzoncillo. Gritó de la explosión
del placer, luego puso la pierna sobre mí, yo acaba de venirme casi después que
él. De pronto sentí como sus manos me empezaban a acariciar el cuerpo, lo que me
excitó más, pero sin decir palabra sólo siguió con su pierna sobre la mía y así
nos quedamos dormidos. No comprendí por qué no me dijo nada, sólo pensé que no
quería meterse en temas de ese tipo y seguro no quería escuchar que era gay. El
sólo lo disfrutó.
A la mañana siguiente me miraba un poco apenado por lo que había pasado, como
arrepentido, pero eso no me importaba así que decidí no pensar en ello. Después
de comer, él se recostaba sobre el mueble-cama donde él acostumbrara dormir,
tenía un short casi pegado a su paquete, pero lo que me llamó la atención fue
ver ese bulto que se notaba en su prenda…no estaba usando calzoncillos. Lo que
me hizo pensar que deseaba algo más que dormir y que debía actuar de nuevo. Salí
de la habitación y rápidamente me deshice de mi ropa interior y me quedé sólo en
shorts como mi viejo, pero más apretados, regresé y luego me acerqué a su lado
para que viera que estaba esperando ese momento… Mientras me acercaba para comer
lo que había sobre la mesa contigua a él, ya miraba que yo estaba sin bóxers, lo
que me dio la impresión que: sí… quería compartir esa experiencia conmigo.
Así que: “no quieres postre papi”- le dije enseñándole la copa de helado que
tenía en las manos y tan pronto dije eso me senté cara a cara con él, sobre su
paquete que estaba empezando a crecer, le empecé a dar de comer mientras me
movía para sentir de nuevo la verga que ya sería mía. Mientras hacía esas cosas
también recostaba más el mueble para que mi papi quede en forma para sentir mis
nalgas que ahora estaban sin nada, sintiendo esa carne…Mi padre me miraba como
siempre, cuando era cariñoso conmigo, pero ahora tenía algo… “¿Te gustó el
postre?”- dijo mientras la puso más dura e hizo un gemido un poco callado. “Si,
pero quisiera algo más”- dije, movimiento mis nalgas para que ese paquete se
adentre más a mi raja que estaba ardiendo…
“Seguro, ya verás que tendré más para ti.”… y lamía el helado en forma cachonda
y empezaba a acariciar mi espalda. Sentía sus manos en mi cintura y luego cerca
de mis nalgas… cuando empecé a darle el helado con mi dedo, el lo lamía con una
gran placer y me miraba y sentía como mi short empezaba a salirse de mi cuerpo.
Sin nada más… le di un gran beso en esos labios acaramelados de helado él siguió
mi beso y nos besamos de forma desenfrenada, pero algo salió mal… Sonó el
teléfono. Sin saber que hacer en ese momento me paré y él bajó las escaleras
para contestar. Maldición había fracasado… pero nadie me impediría conseguirlo…
así que salí…
A la noche estuve en mi cuarto pensando como conseguir eso con mi padre, pero
como un deseo cumplido mi padre había llegado a mi cama para… “Hijo puedo dormir
en tu cama”- dijo, “Claro” ansiosamente, pero algo curioso contesté. En toda la
oscuridad se metió a mi cama y se me acercó a mí como la noche anterior. Yo sin
saber que hacer me acerqué a él cuando siii…estaba desnudo, sin bóxers entonces
decidí hacer el mismo movimiento de antes y veía que él lo dejaba hacer.
Entonces comprendí que podía seguir y empezaba a rozar mis nalgas sobre esa
pieza que empezó a agrandarse. Me quité el calzoncillo y sin que mi papi diga
nada repetí todo con más frecuencia. Sentía como dejaba que yo hiciera todo, así
que agarré por primera vez su gran verga llena de pelos y comencé a sobarlo con
mi propia mano sobre mi ardiente culo hasta hacer que mi papá suspirara más y
más. Tomaba su pija y me la metía entre las piernas sobándola con ellas. Mi papá
gemía tan suave como alguien que no quiere, pero que le gustaba…
Así que me decidí a montarme sobre él de una vez por todas y terminar con lo
comenzado, lo recosté boca arriba y empecé a meterme esa cosa grandota en mi ano
que explotaba por ser penetrado, poco a poco empezaba entrarme su pija e
inesperadamente en toda la oscuridad mi papi me ayudó cogiéndome de la cintura y
hasta que por fin… estaba adentro… Comencé con el sube y baja, pero lentamente
porque sentía que mi papá le gustaba mucho. Me subía un poco rápido para llegar
a rozar con sus grandes bolas y quedarme allí un ratito para sentir su gran
verga dentro de mí y repetía esa increíble acción hasta que escuché que mi papi
dijo “Mas rápido hijito si… si… si… si…” y antes de que terminara le comencé a
besar y de pronto terminamos besándonos y gritando hasta que se vino dentro de
mí. Sentí su leche en mi recto.
Me salí de él y como no había terminado bien lo ayudé y le comencé a mamar
extrayendo su rica leche y tragándomela toda… que rico fue… y mi padre ya no
podía… me cogió de la cabeza y nos comenzamos a besar apasionadamente. Entonces
fue mi turno, mi papá me besaba con gran pasión y me pajeaba hasta que ya no
pude y me vine… mi leche embarró su abdomen, yo lo comencé a lamer de su rico
pecho y luego me dirigí a su boca y lo besé con mi propia leche, él me besaba
con lengua para no dejar escapar ese líquido mío. Después nos dormidos, ahora sí
satisfechos de concluir lo hecho en la tarde…
Cuando me desperté estaba allí con él… mi mamá estaría cerca de llegar de viaje
y nos descubriría… “Será nuestro secreto hijo…”- me dijo y me dio un pico en la
boca y luego se fue a duchar…
Si les gustó mi historia, tengo muchas másss. Escríbanme.
Autor: Ronald romantico (arroba) hotmail.com