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DUOS XXXI |
TRÍO CON JERÓNIMO EN UN CINE PORNO Tomé la verga y la acerqué al agujero latiente, con dos o tres empujones el muchacho se la mandó toda hacia el interior de su recto, Jerónimo decía: cogéme con alma y vida
Todos mis lectores saben que en los días previos a Semana Santa fui a Buenos
Aires porque mi hermana la que reside allí cumplía 60 años y ya que estaba en
esa gran ciudad me quedé dos semanas por eso me perdí de estar con mi amigo
Jerónimo en Montevideo.
Hacía muchos años que no veía a Jerónimo, porque desde que se había ido buscando
nuevos horizontes estableciéndose en Panamá, nunca más había retornado a nuestro
país y como yo nunca fui hasta su lugar de residencia no tuvimos una nueva
oportundiad de vernos.
Aunque siempre estuvimos en contacto primero por carta, después por teléfono y
ahora por E-mail en los que me decía cuanto añoraba mi verga y otras cosas
excitantes, no dudamos que tendríamos otra oportunidad de estar a solas en una
cama.
Fue muy agradable recibir un E-mail suyo en el cual me decía que en Abril
estaría nuvamente en Montevideo después de una ausencia de más de veinte años,
pero me desilusionó mucho que en el E-mail agregaba que vendría con su mujer y
sus hijas adolescentes.
Si realmente quería estar a solas conmigo tragándose mi pija como antaño para
que diablos venía con toda su familia a cuestas??!!
En realidad tenía razón porque las nietas querían ver a la abuela porque hacía
muchos años que Doña Jorgelina no iba a Panamá a visitar a su hijo.
Cuando volví de Buenos Aires llamé inmediatamente a la casa de su mamá, cuando
vino al teléfono Jerónimo éste me pidió que fuese esa noche para allá así
conversábamos de las cosas vividas en todo ese tiempo y que teníamos acumuladas
en nuestra memoria.
En una linda reunión familiar en la casa de su madre me presentó a su mujer y a
sus hijas, luego me llevó a un rincón de la casa besándome apasionadamente a la
vez que me decía que aunque había tenido muchas bocas en Panamá y en todos los
países del Caribe donde había viajado extrañaba la mía.
Con ese beso profundamente ansiado desde hacía mucho tiempo nos excitamos
mutuamente, pero tuvimos que separarnos porque una de las hijas de Jerónimo lo
llamó para mostrarle el álbum de fotos de la abuela.
Me dijo que al otro día su madre iba a llevar a su mujer e hijas para Santa Rosa
para que conociesen a su hermana, y que él pondría una excusa para no ir, así
que me esperaba allí al otro día a las 16 horas para hacer todo lo que
pudiésemos.
Al otro día me llamó por teléfono, diciéndome que no fuese porque la madre le
dijo que no podía ser que él no fuese a visitar a su tía, así que tenía que ir
con ellas hasta Santa Rosa.
Como se dice acá "Me quedé vestido y sin visita".
A la noche me llamó diciéndome que se había zafado de su mujer y me esperaba en
un cine cerca de la Plaza Cagancha.
Le dije que viniese a mi casa pero no quiso, así que a las diez de la noche
estábamos encontrándonos en la puerta de ese cine donde me había citado.
Me extrañó muchísimo que no quisiese venir a mi depto. donde podríamos estar
tranquilos después de tantos años, pero igualmente decidí acudir a la cita
porque la había aceptado, y porque quería probar nuevamente su culo para saber
si estaba en las mismas condiciones que la última vez que lo había disfrutado.
Al saludarnos le dije que en mi casa estaríamos mejor, pero no quiso diciéndome
que quería ver que encontrábamos allí dentro, porque quería descubrir si los
cines de "levante" de Montevideo eran iguales que los cines que él frecuentaba
en los países que visitaba por trabajo.
Por la oscuridad reinante en la sala no vimos nada, pero Jerónimo tiene un
olfato bárbaro porque a los pocos segundos descubrió a un muchacho sentado en la
última fila y hacia allí se encaminó para sentarse a su lado.
Yo lo seguí sentándome al lado suyo, y como nuestras vistas se estaban
acostumbrando a la oscuridad vi muy claramente que el muchacho se tocaba la
verga por encima del pantalón porque seguramente se había excitado con la
película que estaban proyectando.
Mi deseo por estar con Jerónimo a solas no pudo ser concretado, pero en cambio
vi como le metía mano al enorme bulto del muchacho y como éste se dejó hacer, mi
amigo avanzó en sus toqueteos.
Por lo menos algo de mi amigo iba a poder tocar por eso mientras él manoseaba la
verga del muchacho yo aproveché para buscar la suya y al encontrarla le di el
mismo tratamiento que estaba recibiendo ese desconocido con la mano de Jerónimo.
El desconocido gemía porque estaba gozando con la paja que le estaba haciendo
esa mano por encima de su pantalón, pero a los pocos minutos vi como bajaba el
zipper extrayendo por la abertura de su bragueta una soberbia pija de más de
veinte centímetros de carne latiente totalmente empapada de precum.
Cuando mi amigo tuvo esa verga enorme en contacto con su mano, detuvo la paja
que le estaba haciendo y me dijo:
-Vamos al gabinete.
El muchacho se puso de pie, guardó la pija e inmediatamente los tres nos
encaminamos hacia la salida para luego pasar a un reservado que había en el
pasillo adyacente.
Después de entrar a ese pequeño cubículo el muchacho le dijo a Jerónimo que él
cobraba $200 por cliente, y como éramos dos nos cobraba $400, tarifa que me
pareció excesiva porque por lo general los taxiboys que van a esos cines cobran
unos $50 o $60, pero en cambio a mí amigo le pareció bien, por supuesto él está
a acostumbrado a las tarifas de otros países que rondan lo 40 o 50 dólares.
Cuando recibió el dinero lo guardó en un bolsillo de su pantalón y procedió a
hacernos un show de striptease, muy mal hecho y muy rápido.
Me pareció una estupidez que mi amigo gastase todo ese dinero con ese tipo si
podíamos haber ido a mí depto, donde hubiésemos podido dar rienda suelta a
nuestros deseos contenidos por más de dos décadas sin gastar nada, pero...
Cuando el espectáculo terminó los tres estábamos completamente desnudos dándonos
un abrazo triple en que las manos acariciaban y golpeaban las nalgas que más
cerca tenían.
Yo por supuesto me prendí del culo de Jerónimo pero sin poder llegar a su
agujero porque sobre el ya estaba la mano del taxiboy calentándolo para
cualquier eventualidad.
Me pareció muy extraño que mi amigo después de tantos años, no quisiese estar a
solas conmigo, y en vez de prodigarme algún mimo se dedicó a besar el cuello de
su contratado, luego bajó hasta su pecho prendiéndose de una tetilla chupándola
y mordiéndola con una desesperación tremenda, cosa que me excitó hasta el punto
de que yo también me puse a mordisquearle la otra tetilla.
Mis manos buscaron las pijas de ellos, apoderándome primero de la del muchacho,
efectivamente esa tremenda verga era más grande de lo que me había parecido en
la oscuridad de la sala, y con la otra mano comencé a pajear a Jerónimo al mismo
tiempo que al taxiboy.
Una cabeza muy importante remataba ese miembro viril tan duro como un hierro y
caliente como las brasas después de una agotadora jornada en una chimenea
humeante en una noche de invierno.
Dejé que Jerónimo siguiese chupándole las tetillas y me agaché para saborear ese
glande brilloso por la acción de sus glándulas humectantes, las cuales estaban
enviando precum hacia el exterior en cantidades fabulosas.
Me extrañó que un taxiboy que tenía que estar acostumbrado a retener la
eyaculación para satisfacer a sus clientes, gimiese tanto, y me pidiese que no
se la chupase tan fuerte porque estaba por acabar.
Ya en la sala me había dado la impresión que el muchacho andaba muy caliente
porque mientras mi amigo lo había estado pajeando también tuve la sensación de
que el chico casi se había mojado sentado en su butaca.
Todo eso me hizo pensar "¿será taxiboy o será uno que quiso sacar ventaja de la
situación sacándose la calentura y ganado unos pesos arriba?"
Poco me importaba eso en esos momentos porque tenía una verga sabrosísima con
muchos latidos, pero para no hacerlo acabar, porque quería disfrutar más, me
puse lamer la verga de mi amigo que también estaba palpitante pero en cambio era
de una tamaño normal, tirando a semi-normal.
Jerónimo se dio cuenta de que el muchacho estaba muy excitado por eso me pidió
que siguiese con su pija porque él también quería gozar con el hermoso ejemplar
que había descubierto en la oscuridad de la sala.
El guacho no podía más, dijo que estaba por acabar por eso mi amigo le puso un
condón y dándose vuelta le ofreció su culo para que descargase allí dentro toda
la materia prima que sus bolas habían producido.
Me agaché para preparar el culo de mi amigo porque éste me lo había solicitado,
separé sus nalgas y escupiéndole el agujero me puse a meterle la saliva hacia
adentro con mis dedos impregnadas de este útil elemento lubricante.
Aunque no recordaba mucho su agujero me pareció que este no era el que yo había
conocido, claro después de tanto tiempo quién sabe cuanto lo había usado para
estos menesteres, por eso su ano estaba tremendamente flojo, dilatándose
inmediatamente para dar paso a un terceto ensalivado de mis falanges para que
inmediatamente fuesen sustituidos por esa cabezona verga que lo iba a penetrar.
Tomé la verga con mis manos, la acerqué al agujero latiente y con dos o tres
empujones el muchacho se la mandó toda hacia el interior de su recto, Jerónimo
se quejó porque con la cabeza le había estirado mucho los tejidos por eso el
chico se la sacó mojándole nuevamente el agujero con su saliva para
introducírsela otra vez, dejándola allí quieta hasta que mi amigo se
acostumbrase al grosor de ese glande.
Cuando el dolor pasó le dijo desesperadamente:
-Ahora sí. Cogéme con alma y vida!!El guacho arremetió contra ese culo
clavándole los dedos en la cintura pero con tan mala suerte para Jerónimo porque
con tres o cuatro metidas acabó gimiendo espantosamente por lo mucho que estaba
gozando con el culo de mi amigo.
Aunque yo no pude disfrutar con esa verga clavada en mi orto porque al muchacho
se le bajó inmediatamente dejándole el culo abierto a mí amigo y vaciando el
condón sobre el piso del cubículo, se vistió para irse pero antes de que se
fuese le dije:
-Tu trabajo no terminó, yo todavía la tengo dura:
-Y que querés que haga?
-Lo que quieras..
Entonces tomó mi verga con su mano y me hizo una paja metiéndome un dedo en el
culo a la vez que Jerónimo me besaba en la boca pajeándose porque esas pocas
arremetidas contra su culo no habían sido suficientes como para hacerlo acabar.
Mi curiosidad pudo más y luego de que nos hizo gozar a las dos, porque mi amigo
también descargó su lechada sobre el piso le pregunté:
-¿Como hacés con los demás clientes si siempre acabás tan rápido?
El muchacho vaciló y dudó en responder, pero finalmente me contestó:
Yo no tengo clientes, como andaba muy caliente vine a pajearme mientras miraba
la película, estaba en eso cuando aparecieron ustedes por eso no desperdicié la
oportunidad de ganarme unos pesos gozando como me hicieron disfrutar...
Pasada la calentura lo miré mejor dándome cuenta de que era muy joven por eso le
pregunté su edad.
-Tengo 18, y acá adentro me hago unas pajas de novela, nunca me habían invitado
para hacer un trío pero lo pasé bomba, si quieren otro día lo volvemos a hacer
pero ahora estoy reventado porque me hice dos pajas antes de que vinieran
ustedes y con la cogida que le di a tu amigo me dejaron de cama.
El muchacho se fue y yo me quedé un rato más con Jerónimo pero lo único que nos
dimos fueron besos porque también quedamos agotados con la sección que habíamos
tenido con ese proyecto de taxiboy.
Luego fuimos a un bar a tomar un café y nos despedimos retirándonos cada uno a
su casa.
Lamentablemente mi amigo a los pocos días volvió para Panamá y no tuvimos o no
buscó una oportunidad de estar a solas nuevamente.
Como siempre espero comentarios y fotos en:
Autor: OMAR omarkiwi (arroba) yahoo.com