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DESEOS DE SER PUTITA La metió en mi culito, me sentía como toda una mujer, quería que me estuviera cogiendo todo el día, que delicioso era sentir como toda su verga entraba en mi culo completa hasta sus huevos
Para empezar comenzare contándoles que tengo 24 años, mido 1.75m, peso 60kgs,
soy de piel blanca, delgado, castaño y de buenas nalgas. Llevo una vida normal
como cualquier otro hombre de mi país. País que siempre han dominado los
prejuicios hacia la homosexualidad y el travestismo. Es por eso que no revelaré
mi verdadero nombre. Aunque de todas formas no me significara nada que lo
supieran, pues al fin y al cabo no estoy escribiendo esta historia por ser varón
sino por todo lo contrario, por mi frustración de no haber nacido hembra o por
nunca poder inyectarme hormonas y lucir mi lindo trasero y mis, para entonces,
grandes pechos. Pero nunca es malo intentar presentarme de otra forma (como lo
que siempre he querido ser), Mi nombre es Lili y aquí les va mi historia.
Desde siempre me atrajo meterme cosas en el culito, y siempre me excitaba mucho.
Pero no fue hasta la secundaria que se me ocurrió la maravillosa idea de
vestirme con ropa de mi madre. Recuerdo que fue un día que todos estaban fuera.
Tomé del escaparate de mi mamá un vestido blanco con rayas azules que tenia una
cinta para ajustar a la cintura y me lo puse. Esto no me bastó y me unté
colorete, me pinté los labios y me puse unos aretes de presión. Yo estaba
aterrada del miedo a que llegaran y me descubrieran pero las ganas de pasearme
por toda la casa y sentirme por primera vez una mujer eran más fuertes.
En otras ocasiones me hacía lavados intestinales con aquellos depósitos que en
su punta tienen una manguerita larga (como de 50 cms) y me deleitaba meterme
esos 50cms de manguerita y disfrutaba tener el vientre a punto de reventar. Pues
sabia que me había metido toda esa manguerita. Bien, el caso fue que de la
manguerita pasó a otra más chiquita pero mas gordita y así sucesivamente hasta
que encontré una pera vaginal en mi casa. Esta mide unos 10 o 12 cms de largo
por unos 3 de ancho. Claro, que me faltaba un largo camino por delante, pero los
primeros pasos ya estaban dados. Resulta que llego el momento en que no tenía
que dilatarme el culo para que aquella pera vaginal me entrara toda sin
problemas. Esto no es relevante, pero recuerden que yo ya me estaba metiendo
cosas en mi culito.
Pasó un tiempo en que se me retuvieron mis deseos. Yo estaba becado y salía una
vez cada 15 días. Ya tenia novia, ya había tenido varias relaciones
heterosexuales, pero me seguía picando aquel bichito tan delicioso. En algunas
semanas me metía todas las noches pensando en que me iba a poner cuando llegara
a mi casa, de que color me iba a pintar los labios, en fin planeando la mejor
manera para parecerme a una autentica mujer.
Ya en la universidad se hicieron más claros mis deseos, pero como donde vivo no
venden nada para satisfacer mis gustos tenía que seguir arreglándomelas con
consoladores caseros, hechos de aquella pera vaginal pero ahora revestidos con
tela para aumentar el tamaño y el grosor. Claro, que nunca pasaron de 14cms x
5cms. Pero mi ropa había cambiado, ya no me vestía con la de mi madre, sino con
la de mi novia, que me veía más sexy o mejor dicho más puta. Eso si siempre a
solas en mi cuarto. Todavía en este tiempo me resultaba desagradable la idea de
estar con un hombre. Sin embargo, ya sentía deseos de travestirme, de ponerme
silicona y de salir vestida de mujer, pero seguía teniendo deseos de estar con
mujeres y nunca había mirado tan solo ni un momento para una portañuela
masculina. Más bien quería ser mujer y tener sexo con otras mujeres.
Esta idea fue pasando y me di cuenta que nunca desee a un hombre por el hecho de
que yo era hombre y no me gustaba esa idea, pero mis ideas una vez mas se
esclarecieron. Lo que sentía era pena, vergüenza de lo que este pudiera pensar.
Me imaginaba por un momento como toda una mujer y así si deseaba una buena
verga, para disfrutarla a plenitud.
El caso es que para obtener dinero tuve que empezar a trabajar, allí conocí a
Carlos, un tipo fuerte pero que se le salían las betas de homo. Y por razones de
trabajo tuve que ligar un buen tiempo con él. Así nos hicimos amigos y un día me
contó que a él le gustaban los hombres, que había estado con mujeres
anteriormente pero que le gustaba mas montar hombres. Y que le gustaban mucho
mis nalgas y en fin todo lo demás. Yo nunca sentí ninguna atracción por él pero
me daba pena rechazarle la conversación. Independientemente que siempre me he
considerado de mente abierta, por qué no tener un amigo homo, si en definitiva
son solo amigos, y generalmente son buenas personas. El hizo muchos intentos por
convencerme pero además de que nunca sentí deseos, no era mi tipo.
Yo estaba muy confundido y por razones de prosperar tuve que cambiar de trabajo.
En este nuevo trabajo tenia acceso a Internet todo el día y decidí comenzar a
buscar alguna persona que tuviera problemas parecidos a los míos, con el fin de
aclarar mi mente que ya cada vez se hacía mas sólida la idea de probar lo
prohibido, y esto me aterraba pero me excitaba, pese a todas las barreras por
las que empezaría a tener por mi nueva conducta. Por eso decidí solo mantenerme
en secreto durante un largo tiempo.
Es así que descubrí esta página, donde comencé a leer historias de otras
personas y así llegue a un chat donde había una sección homo. Aquí ya estaba
decidido a tener mi primera experiencia, y con quien mejor que con mi antiguo
amigo Carlos. Si en definitiva yo iba a tener solo sexo, no amor. Y él se lo
merecía más que nadie, además de no ser una persona promiscua. Así que un día lo
llamé y le dije que necesitaba hablar con él, que había leído unas cosas en
Internet sobre gays y que me había picado la curiosidad. Él se asombró mucho, ya
que yo siembre le había demostrado lo hombrecito que era y alardeaba de eso,
incluso él conoció a tres mujeres mías. Realmente nunca se lo esperó, pero no lo
pensó dos veces. En seguida planificamos un día para ir a su casa, que no
estuviera su pareja, porque el mantenía relaciones con otro hombre.
En este intento no pasó nada porque yo no llegué a darle la cara. Pues
preparándome esa mañana para él, me había dilatado bien mi culo. Ya el
consolador andaba por 20cms x 5cms, una respetable verga, y me excité tanto que
tuve que masturbarme y tan pronto bajó mi excitación me subieron esos estúpidos
prejuicios y todo terminó ese día. No lo vi más hasta 2 meses después. Que le
dije que él estaba confundido, que había pensado más allá de lo que yo le había
dicho, pero que de todas maneras necesitaba hablar con él a solas en su casa por
un negocio que le iba a proponer, claro todo esto era dejar una puerta abierta
para borrar la evidencia pero para garantizar si tenia ganas poder entrar
nuevamente en este tema.
Bueno, en fin, llego el día, yo solo me había metido la pera vaginal sin mas
nada para no excitarme mucho y me pasara lo mismo de la otra vez, pero sí con el
objetivo de que él después me dilatara el culo usándola. Me puse un hilo dental
y arriba un mono deportivo. Claro todos tenían que verme entrar en su casa como
en hombre y no como la putita en celo que estaba dentro de mí. Al llegar me
invitó a un trago de ron, lo cual acepté porque estaba muy nerviosa, y comencé
la conversación diciendo que era verdad que me picaba la curiosidad el asunto de
los gays pero no como él pensaba. Le hice varias preguntas sobre como le gustaba
ver a su pareja, si como otro hombre o como toda una mujer, si él era solo
activo o activo pasivo y así, preguntas bastantes intimas.
Ya a la hora de irnos le dije: Oye Carli, que hubieras tenido para mí si yo
hubiera querido más? Lo que él rápidamente me contestó bajándose la bragueta y
enseñándome su pija. Y me dijo: Para ti hubiera tenido todo esto. Al principio
sentí pena, pero rápidamente me recuperé y le dije al ver que estaba todavía
muerta: Pero así no tienes nada para nadie, además huele a rayos. Por que no vas
y te la lavas bien y después me la enseñas y yo te la bombeo. Y así mismo fue.
Mientras él fue para el baño yo me cercioré de que mi hilo dental estuviera lo
más sexy posible. Al regresar ya con el rabo parado me dijo: Sí que traes
sorpresas, y diciéndome esto yo no perdí más oportunidades y me la empecé a
meter en la boca. Al principio me sentía extraño, pero después le cogí el gusto
y empecé a lamerle los huevos y decirle: Ay mi macho, esa verga va a ser mía
toda. Él me contestó: si puta, de tu boca y de tu culo.
Yo seguía chupando todo su glande hermoso y bombeando su tronco. Me encantaba
sentir esas venas alteradas que tenia en esos 20 cms de verga y toda en mi
boquita. Cuando ya estaba que no podía mas me la saqué de la boca para que
sufriera y me dijo: Eres la puta más viciosa que he visto, esta será tu pinga
para siempre, te vas a convertir en mi ternerita, me la vas a chupar todos los
días hasta sacarme toda la leche. Y yo le dije: Si mi macho, yo voy a tomármela
todos los días. No te voy a dejar ni una gotita y me quite el mono que llevaba
puesto, quedándome solo en el hilo dental. Carlos volvió a exclamar. Oye, eres
toda una sorpresa. …. Si Macho, soy tu sorpresa cógeme, móntame, písame hasta
que no te quede nada por dentro. Quiero comerme toda tu pija.
Cuando ya estaba que bailaba en mi colita me pidió que me pusiera como un
perrito, yo acepté sin decir nada. Entonces el trajo un collar con una cadena y
me lo ató al cuello y me dijo. Sí, eso serás. Serás mi perra. Y comenzó a
meterme la cabeza en mi culito. Yo me sentía en esos momentos como toda una
mujer. Quería que me estuviera cogiendo todo el día, pero desafortunadamente él
tenía su "mujercita" y yo era su "queridita". Que delicioso era sentir como toda
su verga entraba en mi culo completa hasta que sus huevos rozaban mis nalgas que
el mismo apretaba, pellizcaba, golpeaba. Y cuando estaba toda adentro se quedaba
unos segundos susurrándome en el oído cosas como: Te la comiste toda putica,
eres la mejor.
De pronto me la volvía a sacar hasta afuera para que yo le implorara que me la
volviera a meter toda. Entre los momentos en que me la sacaba y me la metía
podía sentir el aire que entraba en mi culito, y esto me excitaba más. Por que
me daba cuenta de lo abierto que lo tenía. Y a cada rato el me lo escupía y
sentía toda su saliva entrar hasta mis entrañas. Ya cuando el estaba a punto de
explotar me viró y me cogió por el pelo y puso su verga en mi boca y me dijo:
Tómatela puta que te la mereces. Ay siiii me la tomaré toda, toda….Y empezó a
salir leche a todo tren. El primero me embarró toda la cara hasta llegarme a los
ojos. El segundo logré contenerlo en mi boca, el tercero fue aun más que los dos
anteriores y me llenó toda la boca, ya en este había podido saborearla bien. El
cuarto y quinto no pude aguantarlo en la boca y me salía por la comisura de los
labios. Y los otros dos, ya con menos fuerza el se los echó en su mano. Para
pasármelo después por todo el cuerpo hasta llegar a mi culito. Entonces me pidió
que me tragara toda lo que tenía en mi boca o me lo dejara correr por los labios
hasta embarrarme todo el pecho.
Yo tomé la iniciativa y se lo eché en su picha y la volví a mamar
desesperadamente. Cuando se puso dura otra vez todavía con restos de leche me la
volví a meter en el culito, pero esta vez el acostado y yo sentada arriba de el
moviéndome en círculo y apretando y soltando mis nalgas, de esta manera bombeaba
su tronco y me sentía la cabeza rozar por todo mi interior. Esta vez se demoró
un poco más en llenarme de su néctar pero así yo lo disfruté más.
Aunque terminé con el culo muy caliente y sentía que todo adentro me resbalaba
de tanta leche que me echó, me sentía la "mujercita" más feliz del mundo. Nos
quedamos acostados un rato hasta que atardeció. Yo sabía que no podíamos
quedarnos dormidos, pues su relación estaba por llegar. Pero de vez en cuando
sentía como su leche todavía me corría hasta llegar a la flor del ano. Y me
volvía a excitar.
Después de esta relación no he tenido más experiencias de este tipo, por miedo a
ser descubierto pero les confieso que tengo unos deseos enormes de sentir su
verga otra vez en mi interior.
Autor: Putitax