Era un silencio único. De repente me doy cuenta que me había quedado embobada mirándolo y no lo había hecho pasar…Abriendo un poco más la puerta lo invité a entrar, disculpándome por mi apariencia. Pero tuve que cortar porque llamaron a la puerta. Sin sacarla siquiera y sin bajarme fue hasta el sillón y se sentó, quedando yo encima de él sobre su pija que en esa posición había logrado entrar por completo dentro de mí. Suspiré de tal manera que lo hice sonreír… Que linda sonrisa pensé. Volví a cambiarme de ropa acorde a la situación. |