Es raro que este por aquí. Ninguno de los demás dijo nada sobre lo que hacía. Por suerte no hubo necesidad de usarla ya que al entrar Strelok se presentó al verme apuntándole. – Que asco. Miles de hombres de varias partes del mundo con equipo pesado se habían encomendado hace unos años para controlar la Zona pero solo un pocos habían vuelto y la misión había acabado en un completo desastre. – Debes discúlpame pero con el tiempo uno se habitúa tanto al equipo que ya parece normal llevarlo puesto a todas horas. |