Miré hacia todos lados, pero las pocas personas que circulaban parecían no estar pendientes de nosotros. Ya tapados por las sábanas, me pasó el brazo por debajo del cuello y me atrajo hacia su pecho. ¿Qué es lo que no querías decir?, ¡¡quieres que Q me folle, te pone caliente verme penetrada por alguien, te gusta verme jadear debajo de otro tipo…!!Estaba enfadada y no me contenía, continué hablando…Te di la oportunidad de parar todo esto y tú no quisiste, te lo vuelvo a repetir, ¿quieres que anulemos todo?, yo te quiero, mírame a los ojos y dime que lo dejemos… ¿serás capaz de darme lo que necesito?. Cuando la niña cenó él la llevó a la cuna, al regresar yo estaba medio tendida en el sofá y debía tener una excelente panorámica de mis muslos y bragas, le sorprendí mirándome fijamente la entrepierna, no varié mi postura y le sonreí…¿Te gusta el panorama? – le pregunté. ¿Iré? – le contesté¿Sin nada? –Solo con el vestido, pervertido – bromeé – bueno, tengo que irme. Estuvimos bromeando sobre la calidad y frecuencia de nuestras respectivas relaciones sexuales y noté como ella se entristecía un poco, toda la familia conocía que su matrimonio pasaba por serias dificultades y, seguro, que su vida sexual no era muy satisfactoria. |