Y muy gruesa. Mi falta de experiencia con hombres me hacia muy vulnerable y salí de la habitación con miedo. Su ritmo se acelero y eso anunciaba el inminente estallido que se acercaba, y así fue de repente se endurece y empieza a salir disparado el primero, segundo, tercero, no dando abasto para tragar y resbalándome por la comisura de mi boca la cantidad que no pude engullir. Para cortar un poco la tensión me dirijo a él y le digo. Sabía que era el momento de aprovechar y ver quien se situaba detrás de mí, intente darme la vuelta para verlo pero estamos tan apretujados que me era imposible, en eso que note un dulce olor a perfume y un cálido aliento en mi cuello y me susurro al oído, si te gusta lo que sientes no te bajes en esta parada, continua el trayecto. Note que debajo de su pantalón su excitación estaba dando su fruto y que poco a poco se notaba como crecía. |