¿Por qué no hablas? preguntó. ¿No te ha gustado? –respondí. comida de coño y un tanga mojado y usado. Mientras hablábamos recordé como en escasos meses había cambiado la mía y me estremecí, en ese mismo momento mi coño rezumaba jugos después de que me hubiera follado un perfecto desconocido y al día siguiente mi cuerpo iba a estar a disposición de mi esposo y de uno de mis amantes; sentí como mi vientre temblaba y mi coño se humedecía, estaba totalmente ausente, oí la voz de mi hermana:Daría cualquier cosa por saber que piensas… seguro que nada bueno. Estaba anocheciendo y me levanté para dirigirme a casa, estaba próxima a ella cuando vi a Víctor que venía en dirección contraria, mi pecho comenzó a agitarse, se paró a mi lado y me besó en la mejilla…¡Hola! – me dijo – me distes plantón. comida de coño y un tanga mojado y usado. |