Se ruborizó y yo me volví a alzar. Por supuesto no podía trabajar en una gran empresa, porque allí tienen procedimientos y exigen títulos oficiales, tenía que moverme entre empresas medianas y pequeñas donde era el mismo superior el que me entrevistaba y quería conocer si le solventaría problemas o le crearía problemas. La incorporación al trabajo fue sencilla, más que nada conocer el catálogo de productos y las listas de precios para no confundirme y enviar una cosa por otra. Cerraba la puerta cuando el colgó. Al lunes siguiente necesitaba captar su atención y que me dijeran que sí a todo, así que me vestí con minifalda, un jersey ajustado, zapatos de tacón y una chaqueta y me fui al trabajo. Bajo el jersey (sin sujetador), mis pezones se marcaron y vi que se percataba, pero no me importó, hasta me agradó la idea ;). |