Claro señor, seré una tumba, yo tampoco quiero que nadie se entere de que lo he hecho con usted. ¡Ahhhh!Ella gimió excitada, sonrojada, con los ojos cerradas y con la frente perlada en sudor al sentir la polla de Gendo que era gruesa, larga y rugosa invadiendo su intimidad que estaba ligeramente mojada por los tocamientos anteriores. El Comandante Ikari alzó la mano derecha e hizo un gesto con su dedo índice moviéndolo en círculos para indicar a la mujer que se girase. Detrás los tres elegidos iban sentados, extrañamente Asuka se las había arreglado para sentarse en medio de Rei y Shinji, estos dos se miraban en silencio encogiéndose de hombros mientras la pelirroja estaba cruzada de brazos mirando al frente muy seria. Llevaba unas bragas de lencería violeta oscuro que aunque eran normales se veían pequeñas y apretadas en su gran culo redondo. Gendo se detuvo y giró los talones para mirar a la mujer mientras bajaba el brazo donde llevaba los folios. |