Dos de sus dedos tomaron mi hinchado clítoris y en pocos segundos me vine espectacularmente. ¿Esto ha sido para compensar lo de mañana?No, te aseguro que no, me apetecía hacerlo y lo he hecho. Un gemido escapó de mis labios. Sin darme cuenta me había dirigido a la cafetería donde Q me hizo saber que me follaría, que sería suya cuando el quisiera, donde me hizo quitarme las bragas en público y donde se apoderó de mí alma…Miré a la terraza como hice la segunda vez que lo encontré, pero no estaba allí, me sentí decepcionada, me hubiera encantado que estuviera para que fabricara una de esas situaciones morbosas que me hacían desfallecer, ni imaginaba lo que podría haber inventado, pero habría hecho lo que me hubiera pedido. Lo desnudé me arrodillé ante él y lamí suavemente su glande, cerró los ojos mientras su miembro se levantaba aún más. Estaba anocheciendo y me levanté para dirigirme a casa, estaba próxima a ella cuando vi a Víctor que venía en dirección contraria, mi pecho comenzó a agitarse, se paró a mi lado y me besó en la mejilla…¡Hola! – me dijo – me distes plantón. |