Espero que al hacerme yo cargo de todos los pilotos tenga a bien concederme ese pequeño capricho. Asuka cerró la puerta con cuidado y luego sin preocuparse se fue corriendo a su habitación y se encerró toda la noche. Estaban en la cafetería de la base, solas en una de las mesas, el resto del personal no las molestaba sentándose cerca de ellas. No es para nada asunto suyo. El Comandante Ikari alzó la mano derecha e hizo un gesto con su dedo índice moviéndolo en círculos para indicar a la mujer que se girase. Misato suspiraba al sentir el dedo largo en su culo y puso su trasero más en pompa todavía para provocarle, estaba tan excitada que quería cuanto antes probar su dura y gorda polla en su ano. |