adiós padre – decía fríamente Ingrid. Enrique y Ingrid saltaron de la azotea y cayeron al vacío, antes de que la mochila de Enrique desplegase un paracaídas, el la abrazó y le dio un profundo beso. Saintblood cantaba más rápido a medida que aparecían más guardias a detenerle. ¿cómo va eso? Trinchera – preguntaba Saint. Poco a poco empezaba a acelerar, las piernas de Ingrid se cerraron alrededor de las piernas de Enrique, mientras olía a su hermano, sentía como el orgasmo le llegaba. ¡tus ojos me dan vida!¡tu sonrisa me fascina!¡Tus besos me dan fuerza!¡me anima tu belleza!Diosa de esperanzaTu apartas mis miedosCon solo yo verteMe animo a hacerlo(suena una guitarra eléctrica y Saintblood canta con suavidad)oh mi diosatu me has enseñadoque la vida no otraque luchar por lo soñadoque luchar por lo soñadoen la sala de Cámaras informaban al dueño de Kaiser’s manufactures, no solo de Saintblood sino del ataque digital, el cual, estaba nervioso, el estaba cerca, muy cerca y no podía acelerar la boda sin alarmar a sus invitados, solo rezaba para que abatieran a Saintblood. |