Estaba que me salía. La saludé y ella me dio las gracias por cuidar a su hija. ¡follar!Cuando volvió mi madre acompañe a Luisa a su casa, en realidad estaba en frente de la mía pero bueno así me despedí dándole un beso de buenas noches. Mientras ella jugaba yo empecé a acariciar sus pechos , sus muslos y sus bragas, hacía un poco de calor y estaba superexcitado. ¡Se había manchado con algo de sangre y lo peor es que había manchado mis sábanas! No importa luego las cambiaría. Sus jugos estaban salados, no estuvo mal su sabor, seguí comiéndoselo mientras ella se contorsionaba y jadeaba, hasta que noté como se tensaba su cuerpo y entonces supe que se había corrido también. |