A ratos le metía un dedo en el coño y comenzaba a masturbarla hasta que notaba que se estaba poniendo demasiado caliente y entonces paraba. algunos kilitos de más que no me importan pues tiene unas tetas impresionantes, con unos pezones pequeños pero que se ponían duros a la mínima provocación. Al final me decidí por un plug anal, un huevo vibrador con mando a distancia y un vibrador. Además, supongo que tener llenos el culo y el coño no le facilitaban los movimientos. Mire su sexo, lleno de vello y con las tijeras comencé a recortarlo. “Faltaba esto”, dije poniendo el collar en su cuello. |