También me debo. Bueno continuo, entre dentro por saber como son por dentro y por averiguar de donde provenían semejante ruido, observé que frente a la puerta casi pegado a un lado, había un gran sillón de cuero negro con una serie de botones en los reposa manos, los cuales ignoraba su utilidad, pero no os miento si os digo que me extrañaron. A aquellos que queráis contactar conmigo hacedlo a mí dirección de email susanabix@hotmail. No era por ser de mal agüero, pero el haber salido demasiado temprano de esta no pintaba nada bien, por lo que camine en dirección a la Campana más por poder hacer tiempo, llamando mi atención de nuevo un cartel indicador, el cual indicaba el sex show del pasaje, mi primer pensamiento fue continuar caminando más por idea de acercarme a una tienda de lencería, ya sea la que esta en la Plaza del Salvador o la de calle Franco (Lencería Domínguez, es donde suelo ir e incluso a día de hoy día). Acercándome a uno de estos estantes pude admirar la cantidad y variedad de miembros, de diferentes tamaños, formas y colores. Tras pasar por la puerta que mi primera intención era no dar demasiado la nota, mirad como fue la cosa que la dichosa puerta tenía colocada una de esas campanillas que suenan nada más entrar, quedándose el personal presente mirándome. |