El profesor al ver la expresión en el rostro de Rubí notó que en verdad ella consideraba todo un privilegio el permitirle beber la cerveza de sus pies y en ese caso Luis no supo si sentirse humillado o si por lo contrario debería el darle las gracias a Rubí por permitirle tal placer y quien se divirtió de lo lindo diciéndole:¡A que está rica!, ¿verdad?, ¡anda Luis lame mis pies que aún queda cerveza en ellos!— le decía mientras volvía a echar mas cerveza en sus pies y Luis los lamió con devoción mientras provocaba aún mas risas en Rubí quien al ver que todavía quedaba cerveza introdujo en su boca lo que quedaba pero no lo tragó, retuvo el liquido haciendo unos graciosos gestos con la boca llena de cerveza hasta que pudo entonces se dejó caer sobre el profesor y acercando su rostro al de este le dejó caer directamente a su boca el liquido a lo que el profe bebió gustoso. Rubí después de vomitar se quedó abrazada a Luis y sin saber mas se quedó dormida, éste la acomodó cuidadosamente en el piso y después de pasar unos instantes admirando en silencio su belleza optó por ir a lavarse la cara y subir a Rubí a su habitación, había sido un día muy activo. ¡No Luis, no tengo apetito!— le dijo Rubí subiendo los hombros y a punto estuvo de agradecerle el gesto al notar lo que se había esmerado el profe en prepararle el desayuno incluido hasta el detalle de la flor pero no lo hizo, Rubí no estaba acostumbrada a agradecerle nada a nadie pues así había sido educada, había crecido con la firme idea de que todos los que la rodeaban solo vivían para servirla y era su obligación hacerle a ella la vida mas fácil. Luis optó por retirar la bandeja y Rubí se metió a bañarse para salir ya mas relajada. ¡Espera Luis, mis botas no están limpias como deberían de estar!— le dijo Rubí a Luis justo cuando éste se disponía a levantarse— ¡debes estar muy al pendiente, no quiero tener que decírtelo de nuevo!,¡Perdón Rubí yo pensé que…!¡Tu no piensas!— le gritó Rubí humillándolo— ¡solo me obedeces aunque por tu propio bien te sugiero que com |