Mientras decía esto, les daba a las dos afectuosas palmaditas en las piernas, como si fuésemos tres amigos de cachondeo. ………. Entonces, ¿qué? Mira que el taxímetro va ya por 30 euros. Allí había infinitas posibilidades. Vale – dije mientras mi polla volvía a ponerse como el mástil de la bandera ¿adónde vamos?Miré por el retrovisor y pude ver una expresión de ligera sorpresa en el rostro de Nuri, supongo que debido a lo rápido de mi aceptación. Enseguida encontré un ritmo adecuado con las dos manos, de forma que masturbaba a las dos chicas a un tiempo. |