La cara de Marta se iluminó completamente,Papi por favor, sigue haciéndolo. Un rato después me desperté con la llegada de Elena, la cual me dijo que lo había pasado muy bien con sus amigas, amigas que había visto Marta sin ella, en cuanto se echó a mi lado metí uno de mis dedos en su coño como bromeando, Elena no dio importancia pero gracias a eso pude comprobar que la teoría de mi hija era cierta, mi dedo estaba lleno de semen de otro tío, al parecer si que se habían corrido en su coño, solo que yo no lo sabía. me respondió de forma fulminante. Mamá es una guarra, desde aquella vez que se tiró al otro tío delante tuya no ha dejado de pensarlo, nunca te lo ha dicho, pero a mi si, ahhhh, a mi me cuenta todo Papi, ahh, todo, todo, ufff. Marta me miraba el paquete descaradamente, y eso contribuía a que mi excitación fuera mayor. En los días que pasamos allí hicimos varios amigos, entre ellos un chico con un par de años menos que nosotros pero con un aspecto muy varonil y maduro. |