Pero se que puedo confiar en ti y que mi apuesta es segura porque deseo que me permitas seguir conociéndonos, vivamos esta historia que tiene que ser maravillosa para nosotros dos. Sonaba el teléfono, ensimismado en mi tarea ni lo había notado, después de mucha insistencia descolgué el auricular. Fernando se sentó en la Chase longe frente al sofá de cuero donde yo me encontraba, me ofreció un café y puso ante mi la bandeja con los bocadillos, gentilmente rehusé su invitación y comencé mi bombardeo de preguntas, al comienzo algunas de ellas iban con mala intención e incluso llenas de cierto veneno, pero a medida que discurría la entrevista, aquella se convirtió en una distendida conversación entre los dos. Lo hice concienzudamente, no podía permitirme el lujo de fallar, mi entrevista debía ser impecable y meter algún aguijón en ella para vengarme de ese hombre tan deshonesto conmigo. Pero se que puedo confiar en ti y que mi apuesta es segura porque deseo que me permitas seguir conociéndonos, vivamos esta historia que tiene que ser maravillosa para nosotros dos. A la hora acordada Tom estaba en la cafetería frente al edificio donde tenia el estudio el entrevistado, después de tomar un cortado los dos subimos al piso donde nos esperaban. |