Si anoche estaba perfectamente. No, no, no puede ser. Si después de desnudarse a la luz de la luna su figura relucía perfectamente, eses pechos grandes, cintura fina, piernas largas, el pelo negro y largo, sus ojos de gata. sus labios de cereza me comía la polla como una posesa, succionando, lamiendo, chupando, con esa lengua que tan cachondo me ponía. No, no, no puede ser. ¿Pero qué he hecho? Anoche estaba preciosa con ese vestido negro corto, tan ceñido, si ropa interior, con aquellos zapatos de tacón también negros. |