Ahí de rodillas en el suelo frente mi, contemplé sus preciosas y enormes tetas y su rico y peludo coño. Ven, siéntate, que ya verás lo relajado que te quedas después. Mierda, pensé mientras volví a subirme el bañador rápidamente y a esconder la revista entre los apuntes de la asignatura. mmmmmm. Tienes que estudiar que los exámenes son la semana que viene se acercó y se quedó un poco pensativa mientras miraba mi verga . Que yo, al igual que con las otras mujeres de la piscina, había podido disfrutar contemplando. |