ENCUENTRO INESPERADO

 

Antes de relatar mi caso, parto de un mandato especial dejado por Jesús: "Amaos los unos a los otros". Es el mensaje que nos dejó para que el género humano en toda su dimensión significativa hubiese mucho amor sin distingo de sexos, pero que infortunadamente ha sido puesto en tela de juicio cualquier manifestación entre los seres humanos, por parte de una sociedad mojigata e hipócrita que sé con seguridad que se albergan en su condición social para aparentar lo que no son y tratar de hacer de una manera vedada todo lo que en otros critican con epítetos y oprobios generalmente ofensivos.

 

Tanto el hombre como la mujer son unas esculturas vivientes y perfectas, llenos de encantos, dependiendo del cuidado y buena administración de su cuerpo a través de un buen ejercicio físico y una alimentación sana y estar siempre atractivos para de esta forma despertar la admiración y atracción hacia otros.

 

 

Para mi caso soy un hombre mayor de 55 años, menudo, físicamente bien conservado, me ejercito diariamente, de 1.63 de estatura, constitución semialtlética, de tendencia bisexual, con mucha capacidad para amar, serio cariñoso, respetuoso, ligeramente dotado y que me siento muy atraído también por hombres mayores de más de 50 años, bien cuidados, no amanerados, con un cuerpo más bien armonioso y que reúnan ciertas condiciones que lo configuren como mi hombre tipo, sin prejuicios, serio, resuelto, reservado y discreto; por supuesto que no todos los nombres mayores me llaman la atención, menos si son panzudos, regordetes, flácidos y descuidados y con caras de angustia.

 

A través de los relatos leídos, no salgo del asombro con la facilidad conque muchos obtienen lo que han querido y viéndolo yo en la práctica, me doy cuenta que las cosas no son a veces tan sencillas como parecen, porque en mi vida siempre he anhelado estar con un hombre mayor y muchos de los que veo que reúnen las características de mi hombre tipo, no tienen las misma tendencia y solo me ha tocado conformarme con contemplarlos de lejos.

 

He sido muy paciente, porque tampoco he perdido de vista mi objetivo y lo he tenido muy claro entre ceja y ceja. A veces es mejor no presionar las cosas, porque las mejores resultan cuando uno menos se las espera, pues ...

 

 Era un veintiséis de julio de 2007, me encontraba haciendo diligencias de rutina y justo cuando iba a entrar a un banco de la ciudad para hacer unas reclamaciones de la tarjeta de crédito, observé que venía por el mismo espacio peatonal un señor entrado en años, el cual con mucha antelación ya había visto en varias ocasiones y por otros sitios y sobre el cual siempre centraba mi atención por su constitución física, gallardía, fortaleza y sobre todo porque cuando salía vestido de jeanes dejaba entrever un buen bulto de su nobleza creadora entre sus piernas, que no lo niego me hacía suspirar de la emoción, pero sin atreverme para nada a haberle dicho algo.

 

Sólo entonces en esta ocasión que me lo vuelvo a encontrar y cuando observé que se acercaba por el mismo lado por donde yo iba, me dio por saludarlo a la par que le resbalaba una rápida mirada por su muy sobresaliente y llamativo paquete símbolo de su masculinidad.

 

Instintivamente y cuando me aprestaba a entrar al Banco, me dio por mirar hacia atrás y oh! Sorpresa, el señor se había devuelto, por lo que comprendí que había captado el mensaje, se quedó merodeando por el sector. Yo al ver esto me resolví salir a la puerta de la entidad, invadido eso sí de unos nervios inmensos, y entonces le hice señas con la cabeza y las manos, como queriéndole decir : ¡entonces!

 

Ni corto ni perezoso atendió mi señal y llegó hasta donde yo estaba, lo saludé, le di la mano de manera muy cordial, rápidamente hicimos referencia al clima y al día que estaba caluroso. Luego le pedí que si no tenía inconvenientes me esperara mientras hacía la diligencia que me llevaría unos minutos para que fuéramos a tomar algo, a lo que me respondió afirmativamente. Como me estaba demorando un poco llegué a pensar que no lo haría, pero afortunadamente también se mostró interesado, me esperó y al fin se cumplió el objetivo.

 

Buscamos una cafetería cerca, empezamos a charlar animosamente e inmediatamente simpatizamos y nos dimos cuenta que nos habíamos atraído mutuamente, por lo que no hubo inconveniente en meternos en el tema y expresar nuestras tendencias, ligeramente pasó sus manos por mis muslos diciéndome que tenía buena pierna, yo hice otro tanto y a partir de es momento quedamos sintonizados.

 

Salimos del lugar y fuimos a un bar, degustamos unas cuantas cervezas, nos dimos los nombres, teléfonos, los posibles días de los encuentros sucesivos, los gustos de cada uno, si éramos pasivos o activos, las preferencias sexuales y fue así como tuvimos un mejor contacto. Me expresó que tenía una cara bonita y unos labios atractivos. A lo que le respondí que él me resultaba también muy atractivo y que era el tipo de hombre que yo había añorado desde hacía mucho tiempo. Ambos coincidimos en una mutua confianza, nos identificamos como buenas personas y sobre todo nos caracterizaba nuestra seriedad y discreción.

 

Yo no me imaginé que las cosas fueran a avanzar tan rápido. Tomé atenta nota de su dirección y fue así como al otro día, llevado por la curiosidad, fui a constatar la dirección por ahí tipo una de la tarde. Cuando pasaba por el lado de la ventana lo pude ver en su apartamento, estaba sin camisa. Me resolví tocar, y cuando me vio no vaciló en salir. Nos saludamos y me autorizó a seguir. Una vez allí me mandó a sentar en la cama y una gran emoción me invadió todo mi ser. Allí me mandó la mano a mi discreto bulto y yo hice otro tanto. Me cogió luego la cara y me acercó a sus labios, besándome apasionadamente a lo que le correspondí sin reservas, nos acariciamos todo lo que más pudimos, luego yo tomé la iniciativa e hice que se echara de espaldas sobre la cama, sin perder tiempo le bajé la cremallera y pude ver a plenitud su hermoso y muy atractivo miembro acompañado de unos abultados testículos que complementaban su espectacular racimo. Yo me encontraba casi aturdido y sin sentido por la explosión de emoción que todo esto me producía. Empecé a besarlo desde el área del abdomen hasta ir deslizándome al objetivo motivo de mi ardiente deseo.

 

Cogí su hermoso miembro y me lo introduje en la boca, lo presioné con mis labios haciéndole un ardiente y apasionado masaje, estaba teniendo un pedazo de su ser dentro de mí. Luego lo hice con sus bellos huevos y él me daba con sus manos muestras del placer que esto le producía, me parecía estar soñando, pues hacía mucho tiempo yo había estado añorando esta posesión con un señor entrado en años, bien mayor al filo de los 68 –eso era lo que me había dicho- y que tuviera los rasgos y características físicas que había deseado, estómago más bien plano, rostro con pliegues insinuantes, mirada tierna, en fin, resultándome bastante atractivo, haciendo gala de su bien cuidado cuerpo, impresionando de qué manera nuestros débiles sentidos, el del tacto para acariciarlo con toda la emoción y ternura y palpar ese precioso racimo de nobleza entre sus bien delineadas piernas y el de la vista para tener un fiel recuerdo y una viva imagen del espesor de su vástago, bordeado de un prepucio oscuro y complaciente, que armonizaban así todo su conjunto corporal.

 

Luego mi señor hizo algo parecido conmigo, me deslizó la bragueta y tuve también la emoción de tener mi miembro entre su boca, aunque me confesó que esto poco le gustaba hacerlo, sintiendo yo, el consabido placer que esto produce. Resultaron dos horas bien fascinantes, yo quedé plenamente satisfecho, aunque no hubo semen a la vista ni tampoco un contacto de posesión y entrega, pues el tiempo ya apremiaba y me debía desplazar hacia al aeropuerto a cumplir con un compromiso familiar.

 

De todas maneras creo haber logrado imprimirle el sello más que a una relación, a una linda amistad con alguien que me ha llamado poderosamente la atención por su señorío, cultura, don de gentes y aplomo.

 

A partir de este momento, esa amistad se ha ido afianzando cada vez más, nos hemos seguido viendo y llamando, hemos disfrutado de nuestra compañía en algunas tardes. A veces aprovechamos la oportunidad cuando entramos a los baños para darnos una ligera caricia en nuestras partes nobles o un beso, como muestras de nuestro cariño y asentimiento y con eso me doy por bien servido. Pero lo que de verdad más me interesa en estos momentos y por encima de cualquier intención íntima , es poder seguir contando con su valiosa amistad, lo demás podrá venir por añadidura.

 

Por supuesto que no veo la hora de poder estar juntos para una nueva intimidad y entregarnos el uno al otro, recorrer nuestro cuerpo milímetro a milímetro, sellándolo de suaves caricias y tiernos besos y poder manifestarnos como Dios manda: "amándonos los unos a los otros".

 

alatorc@hotmail.com

Aldoneiro.

Aquí podrás ver cientos de videos y chat en directo con nuestros chicos, y programas de sexo en total EXCLUSIVA en total ANONIMATO y sin Tarjeta de Crédito.... 

ENTRAR

 

Series de Fotografías

Pincha las series que mas te gusten
GRANDES PENES
SEXO ANAL
GAY AMATEUR
FOTOS ARTÍSTICAS
CHICOS ASIÁTICOS
CARTOONS GAY
CHICOS CACHAS
CHICOS DE COLOR 
PAREJAS GAY
CHICOS EN EXTERIORES
HOMBRES GUAPOS
JOVENES
MODELOS JOVENES
SEXO ORAL
SADO GAY
TRIOS Y ORGIAS GAY
CHICOS DE UNIFORME
MASTURBACION GAY
 

WEBS AMIGAS

 
 
 
 
 

CONECTAR

OTRAS SECCIONES
* RELATOS EROTICOS
* JUEGOS EROTICOS
* HOROSCOPO
* BROMAS
 
 

VOLVER A FOTOS GAY