Hagamos un trato. También suele haber en ese lugar cam abiertas que solazan mi vista y animan mis genitales. Nunca perdí la ocasión de ampliar los conocimientos sobre este personaje bíblico, cuya somera biografía podría resumir así. El estado de sumo placer en que me encontraba frotándome la polla mientras permanecía en mi pantalla la imagen del más bello entre los bellos, deseaba quedase duradero y eterno en mí, no solo como recuerdo de una polución maravillosa de mis genitales, sino como la cima de la excitación sexual conseguida por mi libido durante una masturbación. Y ahora, quiso la casualidad, que fuese yo quien encontrase al más lindo, bello, guapo, excelso y maravilloso David que existe. Algunas de mis poluciones fueron rutinarias, comenzaron por mover, casi sin darse cuenta, la mano sobre la polla, otras fueron buscadas por diversas circunstancias, las hubo que se iniciaron porque algo sexual me excitó y pocas pasaron al recuerdo al ser agradables y sabrosas. |