Pero, en cualquier caso, la mercancía que se ofrece en esas subastas es de primer orden. Se pone a temblar, a llorar, mostrando la angustiosa soledad del esclavo desnudo sobre una plataforma iluminada, una exquisita tensión y un sufrimiento que constituyen una auténtica obra de arte. Como es lógico, después nosotros realizamos de nuevo esas evaluaciones para verificar que los esclavos cumplen con las normas de El Club. ) A veces otros instructores te indican un hermoso ejemplar, que ellos mismos no pueden permitirse el lujo de adquirir. Mi interés no solo radicaba en el placer de escoger lo que me gustaba entre los novatos (aunque reciban una instrucción privada, no dejan de ser unos novatos hasta que nosotros los formamos), sino en lo excitante que resultan esas subastas en sí mismas. Parecen dioses y diosas, apeándose de sus lujosas limusinas negras aparcadas frente a la puerta y exhibiendo el último grito en materia de moda: unos vaqueros deshilachados, una camisa de algodón abierta hasta el ombligo o una blusa de seda con un hombro al descubierto que parece a punto de caerse a pedazos. |