Estaba que me salía. Por la tarde nos bajamos a la piscina con mi madre y allí me dediqué a jugar con Luisa en el agua. Intenté desabrocharle el sujetador pero estaba duro y pensé que si volvía su madre no me daría ni tiempo a volver a ponérselo así que desistí de quitárselo. Le puse un juego facilón que tenía y la dejé jugar a ella. Me invitó a acompañarlas para tomarnos un refresco en su piso, rechacé la oferta sintiendo que mi cimbel aún palpitaba en mis bermudas pero ella me cogió del brazo y me sacó literalmente de mi casa así que las acompañé. Por fin me plantee el metérsela, me coloqué encima suyo y probé a metérsela, pero no había manera, no encontraba el hueco. |