IMPRESIONANTE. Sus senos, rotundos y firmes, subían y bajaban al ritmo de su agitada respiración. ¿Y te parece que este tío folla bien? – dijo Nuri con una sonrisilla en los labios. Absolutamente derrengado, esa noche pasé de trabajar más, así que me fui a casa, pasando antes, eso sí por un lavado de coches 24 horas, pues al día siguiente tenía que currar de nuevo y no creía que a los clientes les gustara el olor (y otras cosas) que había en el interior de mi taxi. Era cuestión simplemente de encontrar a alguien que sepa follar y soltarme un poco. Mientras la chica hablaba, sus caricias con los pies se hacían cada vez más decididas sobre mi nabo, que poco a poco iba recobrando su vigor. |