* ¿Qué? * Primero di que lo prometes… * Lo prometo * Cuando te sientas triste ¿vendrás a verme?Sonreímos los dos en un acto confidente, en un acto de amantes infantiles, en un extraño contrato entre un demonio y un ángel * Lo haré con una condición Alicia * ¿Cuál es tu condición Caín? * Dijiste mi nombre… dije sorprendido y horrorizado ante el hecho, pues nadie se atrevía a hacerlo ¿Por qué? * ¿es tu nombre no? * Pero la gente no lo dice * La gente es tonta, he leído la historia de Caín y Abel, y que tú te llames Caín no significa que seas un demonio ¿verdad? * Pero… * Mira, déjame decirte como quiera, eres Caín, mi Caín, y dime ¿Cuál es tu condición para que vengas cuando te sientas triste? * Eres una niña rara – sonrió al instante * De hecho en la escuela nadie se junta conmigo, dicen que soy rara * La condición es que cuando tu te sientas triste también acudas a míMe miró en silencio… parecía pensar si debía decir lo siguiente: * ¿te acuerdas la noche que me viste espiándolos? * Si… lo recuerdo * Aquella vez estaba asustada, además de lastimada, pero tú estuviste conmigo, me protegiste, y estuve pensando mucho en ti, después estaba triste porque ya no venías, pensé que era por mi culpa. Me acerqué lentamente, quité la bendita silla que había empezado todo y la tomé de la cintura. * Alicia… ¿Qué haces aquí? * Es mi casa tonto contestó sonriéndome y mirándome divertida perdón dijo al acto * Si… que tonto * ¿vas a desayunar? * Eso pretendo * ¿te puedo acompañar?La miré en silencio unos segundos, con su piyama rosa y con la energía que las niñas de su edad a esa hora tienen, una sensación horrible pasó por mi espalda porque sabía que el lapso de tiempo que estaríamos solos sería mucho… * ¿entonces? – me miró preocupada * Claro – dije agitando la leche ante ella y obligándome a sonreír (debió haber sido mueca) * ¿Qué vas a hacer? * Chocomilk – * ¿y. Besé sus rodillas, la miraba y podía ver como me miraba con curiosidad y mie |