Os contaré una historia que me sucedió una madrugada volviendo a casa. Estaba sola en el coche…no había nadie con ella camuflado, se había hecho un dedo en su coche en medio de la calle. Desde esa posición, unos 50 metros, veía a la chica moviéndose cada vez más, (vaya alegría que le está dando quien sea el afortunado, pensé). Yo iba por la acera, y al pasar por delante de un Peugeot 206, vi que sentada en el lado del conductor había una chica, yo estaría como a 15 metros, pues la acera era muy ancha, con un pequeño jardín entre el coche y la acera. Según me acercaba intuí un posible orgasmo, porque el balanceo de atrás a adelante era cada vez mayor, llegando incluso a apoyarse en el claxon del volante, que sonó de forma estruendosa un par de veces. Eran las fiestas de mi ciudad, donde el recinto ferial está a las afueras. |