En medio del sopor note como me desataban y me dejaban en el suelo, sobre una toalla, pero aquellos no tenían las mas mínimas ganas de dejarme descansar, separaron mis piernas e inmediatamente el primero de ellos se coloco entre ellas, metiéndome todo su polla de un solo golpe, suspire profundamente, momento que aprovecho otro para meterme su polla en la boca, yo ya estaba repuesta y volvía a gozar enormemente, el tío que me follaba el coño llevaba un buen ritmo, cuando note que se estaba corriendo pese al condón que llevaba, el tío de mi boca empezó también a convulsionarse, quise quitarme su polla de la boca pero no me dejo, así que se corrió dentro de ella, los chorretones de leche me salian por la comisura de los labios, pero hasta que no acabo, no me la saco de la boca. Pero todavía no estaba todo listo, me hicieron incorporar, con lo que la leche resbalo, por mis muslos, la podía sentir calentita resbalando por ellos, uno se había tumbado en la toalla y entre los otros me hicieron poner encima de él, yo misma cogi su polla y la dirigí a mi abierto coño, me fui sentando sobre él, notando como su polla se abría paso dentro de mi, hasta que quede completamente encajada, entonces me hicieron tumbar sobre el y note como alguien apuntaba también su polla a mi culito, era mi marido que también quería su parte de juego. A todo esto otro había ocupado mi coño, pero este duro bien poco, justo antes de correrse me la saco y sacándose el preservativo se corrió abundantemente sobre mi pubis, dejándolo chorreando de su leche. Sus manos se deslizaban por mi cuello, bajando muy lentamente hacia mis pechos, pero sin ninguna prisa, poco a poco sus manos llegaron hasta ellos y los masajearon lentamente, se entretenía en mis pezones, apretándolos ligeramente mientras los estiraba un poco. Poco a poco me la fue metiendo hasta dentro hasta que quede ensartada por aquellas dos pollas, en aquella posición yo casi no podía moverme, pero los golpes que me daba mi marido hacia que los tres nos moviéramos, reventándome de placer, vo |