Gordezuelos, húmedos, quemantes. También suele haber en ese lugar cam abiertas que solazan mi vista y animan mis genitales. El nombre y la imagen de aquel niño tan valiente evocaron en mí cerebro infantil la aventura y el arrojo de un jovencito, al que deseé desde entonces, imitar. Sexuales, rojos, esperantes. Isaac, su abuelo, fue aquel a quien pidió Dios sacrificase un hijo y que al ver que era capaz de hacerlo paró su mano en el último minuto,Está también demostrado que a su vejez organizó un buen lío con la esposa de un general al que mando matar para conseguirla, Betsabé, que fue posteriormente la madre de Salomón el que construyó el templo de Jerusalén. Para mí ese joven lindo, bello y maravilloso debiera tener por lo menos diez centímetros más de polla, aun estando flácida como aparece en la estatua. |