Estaba en el paraíso. Vamos Papá, se notaba a la legua, estabas poniéndote viendo a tu hija y a Mamá eso no le hizo gracia. Me quedé completamente desnudo echado en el sofá. Pero entonces me di cuenta de que Marta nos acababa de decir que era actriz porno, realmente ella mejor que nadie podría comprender ese tipo de cosas sin juzgarlas inadecuadamente. Marta tenía rodaje con lo cual tampoco volvería hasta tarde, esto además me rondaba la cabeza, pensar en masturbarme viendo su video mientras otro tío la folla en alguna parte me ponía aun más cachondo, definitivamente tenía que acabar con este circulo vicioso cuanto antes. Era cierto, me encantaba verlo, mi hija conocía mis gustos mejor que yo mismo. |