Aquello fue el remate. ¡Mis pechos quedaron al descubierto en un abrir y cerrar de ojos! Me sentí ruborizar y note un calor muy intenso y desagradable en mis mejillas, pero rápidamente, esa sensación dio paso a otra mucho mas placentera cuando sentí sus dos manos moldeando cada una de mis tetas, centímetro a centímetro, mmm, que sensación tan rica sentía con Mark tocándome en el agua. Debido a mi timidez, apenas había cruzado cuatro saludos con el chico del que os hable antes, al que voy a llamar Mark; pero le observaba a escondidas y sabia que bajaba a bañarse a la piscina en una hora en que no había casi nadie o nadie, cuando los pocos inquilinos estaban en la playa; aquel día, ademas, coincidió en que era domingo, mis hermanos habían salido fuera y la soledad en los apartamentos era total. Loco de placer, empezó a comerme la boca mientras su polla se pegaba en mi coño. Me encantaba sentir su dureza bajo el movimiento de mi mano y notar como Mark sentía placer bajo aquel movimiento. ¡Mis pechos quedaron al descubierto en un abrir y cerrar de ojos! Me sentí ruborizar y note un calor muy intenso y desagradable en mis mejillas, pero rápidamente, esa sensación dio paso a otra mucho mas placentera cuando sentí sus dos manos moldeando cada una de mis tetas, centímetro a centímetro, mmm, que sensación tan rica sentía con Mark tocándome en el agua. |