Sonreí. Sólo había sido un sueño, pero había sido tan real… sonreí de nuevo pensando en los ridículos chillidos del matón, y así llegué a mi casa. – levanté la cara, empapada en lágrimas, y me lancé a su entrepierna, buscándole el cierre del pantalón. Y a los amigos, no se les juzga… sólo se les quiere. De pronto, ya no tenía el cabello rubio ni ropa de marca y minifalda… la chica chilló totalmente fuera de sí al verse en los brazos de él: el conductor del deportivo que había asesinado al matón en mi sueño de la otra noche. Freddy se incorporó sobre los codos para mirar el espectáculo… empecé a bajar y subir a toda velocidad, acariciando con mi lengua… bajaba hasta el fondo y le lamía los testículos, provocando que botara de gusto; subía y lamía el frenillo con fuerza, haciendo que temblase de placer… me encantaba sentir cómo se estremecía de gozo gracias a mí… continué, rápidamente, sabía que le quedaba poco para correrse, quería que disfrutase… te voy a inundar, perra… voy a bañarte con mi leche… va a ser tu bautismo de fuego…Los jadeos de Freddy eran cada vez más profundos, y yo misma gemía sin darme cuenta, me encantaba oírle… noté que se ponía tenso, y me apartó de su miembro de un leve empujón, y un espeso disparo de esperma me dio en la cara, en la frente, se escurrió por mi nariz y mi boca, mis mejillas… mientras él gemía recobrando el aliento y gozando de su corrida, y su polla se convulsionaba sola, para expulsar el resto de la descarga… lamí golosamente, recogiendo las manchas de mi cara con mis dedos y llevándolo a mi boca, limpiando con mi lengua los últimos goterones que quedaron en su verga…Es amargo… pero me gusta… dije. |