Se inclinó un poco a mi lado y se quedó mirando mi polla, que palpitaba dando pequeños toques en mi estómago. Lo que te estoy diciendo es que tienes que aprender a descargar todos esos sentimientos que tienes cuando estás en la piscina. Ya te estas haciendo todo un hombre y es normal que empieces a ver a las chicas de esa manera. Leía cómics, jugaba con videojuegos y sobretodo, como os podréis imaginar, me masturbaba casi cada día. Yo cogí mi camiseta e hice ademán de irme a limpiar con ella pero mi madre me lo impidió. Casi por instinto, los agarré con la mano y empecé a chupar sus pezones mientras ella me apretujaba la cabeza contra ella. |