¿Qué es lo que no querías decir?, ¡¡quieres que Q me folle, te pone caliente verme penetrada por alguien, te gusta verme jadear debajo de otro tipo…!!Estaba enfadada y no me contenía, continué hablando…Te di la oportunidad de parar todo esto y tú no quisiste, te lo vuelvo a repetir, ¿quieres que anulemos todo?, yo te quiero, mírame a los ojos y dime que lo dejemos… ¿serás capaz de darme lo que necesito?. Mi hermana llevó la conversación hacia el sexo, yo sabía que estaba mosqueada con mi actitud y quería saber lo que pasaba, pero yo creía que aún no había llegado el momento de decirle nada. Nos despedimos con diversos comentarios picantes y quedamos para el día siguiente. – dijoMe sobresalté, la miré sonriendo y le contesté…La verdad… espero que lo que pienso sea más que bueno –Supongo que está relacionado con nuestra conversación ¿verdad? –Por supuesto – le contesté desenfadadamente. Solo una cosa tenía clara, Q sería el maestro de ceremonias, el impondría las normas y mi marido y yo las acataríamos… acataríamos…esta palabra me daba escalofríos, implicaba sumisión, abandono, obediencia y esto me ponía caliente… muy caliente. Un gemido escapó de mis labios. |