Freddy se incorporó sobre los codos para mirar el espectáculo… empecé a bajar y subir a toda velocidad, acariciando con mi lengua… bajaba hasta el fondo y le lamía los testículos, provocando que botara de gusto; subía y lamía el frenillo con fuerza, haciendo que temblase de placer… me encantaba sentir cómo se estremecía de gozo gracias a mí… continué, rápidamente, sabía que le quedaba poco para correrse, quería que disfrutase… te voy a inundar, perra… voy a bañarte con mi leche… va a ser tu bautismo de fuego…Los jadeos de Freddy eran cada vez más profundos, y yo misma gemía sin darme cuenta, me encantaba oírle… noté que se ponía tenso, y me apartó de su miembro de un leve empujón, y un espeso disparo de esperma me dio en la cara, en la frente, se escurrió por mi nariz y mi boca, mis mejillas… mientras él gemía recobrando el aliento y gozando de su corrida, y su polla se convulsionaba sola, para expulsar el resto de la descarga… lamí golosamente, recogiendo las manchas de mi cara con mis dedos y llevándolo a mi boca, limpiando con mi lengua los últimos goterones que quedaron en su verga…Es amargo… pero me gusta… dije. Freddy no pareció sorprenderse ni se resistió, sólo pareció halagado, y él mismo me ayudó a abrir su bragueta. – Lanzó su garra hacia delante para atravesarme el pecho, pero sólo atravesó aire. Las paredes del lavabo se tornaron rojas y candentes y empezaron a juntarse hacia mí, tenía intención de emparedarme… No me asusté. Me sorprendí. Cuando me puse la camiseta de dormir, vi que mis bragas estaban mojadas… no recordaba haberme puesto cachonda… pero al parecer, mi cuerpo sí lo recordaba. |