Si iba a seguir librándome de todos los cretinos que me insultaban y hacían el vacío, para mí no era ninguna molestia, la verdad… quizá fuese mejor poner las cosas en claro de una vez para siempre. El conductor rió como una fiera y dando un nuevo golpe de volante, dirigió el coche hacia mi agresor, haciendo rugir el motor y acelerando salvajemente… lo último que vi, fueron sus ojos desencajados de pánico. Me había marchado a otro sueño en el que él no podía entrar. ? Sin duda por estar obsesionada con ello, aquélla noche la imagen de la chica volvió a mi mente. Hubiera querido decírselo, contarle cuánto le deseaba, qué bien me hacía sentir… pero mi cuerpo tomó el control y mis caderas empezaron a moverse rítmicamente sobre su miembro… todo mi cuerpo ardía… Freddy se convulsionaba debajo de mí, mientras yo botaba, me frotaba y hacía círculos en su verga… gemíamos como dos animales, él no dejaba de mover también su cuerpo, buscando el calor del mío, disfrutando de la maravillosa sensación orgiástica que nos invadía… su mano izquierda apretó mis pechos, sin ninguna delicadeza, de modo salvaje… y me enloquecía… cogí su garra con las manos y lamí las cuchillas, mirándole desmayadamente, ebria de placer. Nunca ningún chico, al menos que yo supiera, había reaccionado así por mí…. |