¿Qué? – No podía creer lo que mi amiga me estaba contado – Es mentira, te estás quedando conmigo, es una broma. Yo también empujaba hacía ella, tratando de penetrarla cada vez más profundamente. La miré a los ojos esta vez, en su cara se dibujaba el deseo y le pregunté:¿No es la primera vez que haces esto, verdad Barbie?Mi amiga negó con la cabeza, luego, cogiéndome de las pantorrillas tiró de mí, para que situara mi culo más al borde del sofá y así pudiera acceder más fácilmente a mi ya húmedo sexo. Hola – respondí sorprendida, miré a Javi y le sonreí en señal de aprobación, luego abracé a Bárbara como si hiciera siglos que no nos veíamos. Mi amiga acercó su cara a mi sexo, sentí su lengua rozar mi sexo, también por encima de la tela y como luego, cogía las braguitas por la goma y las hacía descender despacio por mis piernas hasta quitármelas. Anda, deja que sea yo quien termine ese trabajito con Barbie. |