Entré con mucho temor, y después de dar muchas vueltas, esperando que la gente se fuera, Patricia, al ver mi nerviosismo me preguntó que deseaba. Mientras me vendía la ropa, me hablaba acerca del sexo, lo maravilloso que era ser seducida como mujer, me hablo de lo rico del sexo anal y entre tanta conversación, me hablo de sus inicios sexuales mientras preguntaba por el mío, si alguna vez había sido mujer de manos de un hombre…Le conteste la verdad, que solo eran sueños, fantasías, que lo más cercano que había tenido a eso fue una relación sexual que una vez tuve con mis amigos de barrio cuando era muy chico y que eso me había marcado para siempre. Poco a poco el dolor fue cediendo, y el placer fue tomando mi vida. Patricia: HAZLO PERRA, LÁMELE LOS PIES A TU AMA, ESCLAVA SUCIA…Simplemente lo comencé a hacer y mientras lo hacía hablaba de mis nuevos deberes. Me procedió a depilar todo el cuerpo con una espuma que retiró luego de unos pocos minutos, dejándolo totalmente libre de bellos, excepto mi cabeza y cejas. Mientras lo hacía comenzó a despertarse, y su madre frente a nosotros le hablaba: papi mira lo que te traje, una novia, ¿te gusta hijo? El respondió que sí y a partir de allí todo cambio, el tomo el control sobre mi y colocando ambas manos sobre su cabeza comenzó a introducir su pene de 19 cm, grueso y venoso, con fuerza en mi boca hasta el fondo. |