Elena me miró, sonrió, y se sentaron de nuevo cada uno en su silla, seguimos hablando y bebiendo como si tal cosa, aunque Elena se iba limpiando el semen de la cara son un dedo y lo removía en su copa para acto seguido bebérsela. ahhh, tu mujer es una zorra puta, que desde hace años sueña con otros rabos, ahhh, y ¿sabes lo mejor Papi?, seguro que ahora se esta comiendo alguno ahhhEsa frase de mi hija casi me hizo correrme de placer, estaba follándome a la belleza de mi hija mientras ella misma me ponía cachondo diciéndome guarradas sobre su madre, era impresionante. Elena y yo tomamos la noticia con sorpresa, pero por extraño que parezca no nos asustamos. ahhh, tu mujer es una zorra puta, que desde hace años sueña con otros rabos, ahhh, y ¿sabes lo mejor Papi?, seguro que ahora se esta comiendo alguno ahhhEsa frase de mi hija casi me hizo correrme de placer, estaba follándome a la belleza de mi hija mientras ella misma me ponía cachondo diciéndome guarradas sobre su madre, era impresionante. Mi hija había tomado una decisión para su vida, que podía ser pasajera o durar años y años, pero eso el tiempo lo diría. Esto propició que mi polla se hinchara al máximo en menos de un segundo dando un brinco considerable y haciendo que se asomara la punta por encima de la cintura de mis pantalones. |