le di un beso y me marché. Mira Sara, no se si fue el alcohol, la juventud, el ambiente, pero me puse como una moto. Me pedí algo de beber y comencé a bailar, al cabo del rato fui al servicio. Bebió primero y me dio a mi, me tenía totalmente fascinada, hipnotizada, su cuerpo no dejaba de moverse, su roce incitaba al mío, éramos solo dos chicas bailando, aunque para mi no era tan normal. me sentía capaz de decirle que me calentó, supuestamente sería normal que en una noche, alcohol y baile sexy me calentaran, aunque el motivo de mi excitación fue ella solamente. Ella se fue de nuevo con mi madre y sus amigas y yo al cuarto de baño a ducharme y demás, aun sentía sus manos en mis hombros, eran muy suaves y delicadas, además de calentarme como lo hicieron. |