No, está bien así; no sea que te vayas a poner peor. Yo creó que ocupé más de una hora, hasta que estuve a gusto con mi apariencia. Ni modo que ande diciendo que eres puñal, yo te conozco desde que éramos chavos y cuando anduviste conmigo siempre te gustaron las viejas. No he tenido nada. Me cae que sí pareces mujer, y hasta bonita. Mejor vete a tu casa, ya estás muy mal – y se me quedó viendo a la cara; de pronto caí en la cuenta de que era completamente posible que se fuera a beber con otros cuates y se le saliera esto. |