Escuchaba las respiraciones de los demás hombres a mi alrededor, pajeandose sobre mi y yo esperando ansiosa sus corridas. Sensaciones increíbles, mientras D me penetraba con suavidad me esforzaba por lamer y chupar bien la polla que tenia en mi boca y masturbar a los dos hombres que tenia a mis lados. Muchas gracias mi señor. El resto fueron mojando mi cuerpo a voluntad, mis pechos, mi tripa, uno de ellos se corrió frotando su polla contra mis medias, manchándomelas de semen. Ha sido un regalo fantástico. Pasó su pulgar por mis labios y le sonreí a modo de contestación. |