Erendira tenia 12 años estaba cursando el sexto de primaria cuando falleció mi papá, ella se parecía mas a mi papá que a mi mamá o quizá seria que aun no se había terminado de desarrollar, claro que al igual que yo tenia una piel muy sedosa en la cara, nunca he comprobado si tiene el mismo problema que yo en la espalda, cuando creció su cuerpo se esculpió hermosamente, pero la historia de ella la contare mas adelante. Yo era un joven puberto inocente por esa época y la muerte de mi padre me había desbalanceado mi pequeño mundo, por lo que en un intento de rebelarme termine laxándome el tobillo y castigado con una semana de suspensión, que inicio un jueves después de clase. Mi madre era hermosa de acuerdo a los estándares de mis amigos, tiene buen cuerpo, unos hermosos ojos grises que tanto mi hermana como yo habíamos heredado, yo era su hijo mayor, mi nombre es Carlos, mi hermana se llama Erendira. Yo era un joven puberto inocente por esa época y la muerte de mi padre me había desbalanceado mi pequeño mundo, por lo que en un intento de rebelarme termine laxándome el tobillo y castigado con una semana de suspensión, que inicio un jueves después de clase. Desde ese día nunca más tuvieron relaciones, y por un tiempo odie a mi madre por haber traicionado a mi padre, pero ella nunca se dio cuenta de este odio, nunca intento hablar del asunto, cosa que me intrigo más. Al llegar a la casa de Luz decidí experimentar un poco con el poder que había recientemente descubierto y en vez de desearlo ordene en mi mente que se quitara la ropa, cosa que hizo prontamente, una vez desnuda, mi miembro se endureció pero yo quería probar todo, por lo que ordene mentalmente que me abriera y pantalón y me chupara el pene, como si fuera una experta comenzó a lamerme primero y después a chapármelo, estaba en la gloria, a los pocos minutos me vine en su boca. |