Luis se encontró con una doble ocupación, por una parte el tener que tragarse los vómitos de Rubí y por otra hacerle a un lado su cabello para que no se le manchara de sus propios vómitos. Rubí después de vomitar se quedó abrazada a Luis y sin saber mas se quedó dormida, éste la acomodó cuidadosamente en el piso y después de pasar unos instantes admirando en silencio su belleza optó por ir a lavarse la cara y subir a Rubí a su habitación, había sido un día muy activo. ¡Ama, ama Rubí!— respondió Luis con la voz llorosa al momento que ésta se carcajeaba con ganas y le ponía la suela de su bota en los labios la cual Luis besó y lamió con devoción. ¡Si, perdona!— respondió Luis terriblemente humillado y sobre todo dolido ante las crueles palabras de Rubí. ¡Andando!— dijo a Luis tirándole una toalla y acomodándose en su sofá se dirigió de nuevo a el diciéndole— ¡sécame los pies y mmm me pones las botas!, ¡si, quiero llevar las botas!;Luis de nueva cuenta se vio sorprendido pues conforme había pasado el tiempo el se había olvidado de su pasado y el trato cariñoso y hasta cierto punto íntimo que Rubí le daba en esta nueva etapa de su vida había contribuido a que el creyera que ésta en verdad había cambiado con el y que la viera como alguien mas que una amiga y se olvidaba de su posición de sirviente y esclavo que era verdaderamente como Rubí lo veía y estos cambios en el trato que Rubí le daba a Luis no solo lo habían confundido sino que habían logrado el objetivo de Rubí que si bien en el pasado fue humillarlo, degradarlo y destrozarlo moralmente objetivo que Rubí cumplió y que se sintió muy orgullosa de si misma al lograrlo ahora en esta nueva etapa se había propuesto jugar con Luis, confundirlo, tratarlo dulcemente y justo cuando el se sintiera en el cielo regresarlo a su cruda realidad y humillarlo haciéndole ver que tan solo era su esclavo y vaya que lo estaba logrando Rubí estaba mas que confiada al saber que Luis estaba perdidamente enamorado de ella y que sin duda alguna daría hasta la vida por su amor y eso a |