Unos disparos sonaron. Enrique le dedicó una sonrisa y preparó sus armas, se había preparado para esto, había tirado la casa por la ventana consiguiendo sus nuevos brazos blindados, nanomaquinas y biomejoras. Las manos de Ingrid cedieron y Enrique desabrochó el vestido de novia que cayó suavemente, dejándola con el velo, la ropa interior, las medias y un liguero. Es la hora, Ingrid – decia el padre adoptivo de la joven antes de maravillarse con la figura enfundada en el vestido de novia de la chica. Enrique lamentaba la muerte de Trinchera, hicieron varias acciones anticorporativas juntos, pero por distintas razones, mientras que el lo hacia por una causa mayor, Trinchera lo hacia por pura diversión. Trinchera era un newtraning, su ciberequipo y su traje le permitían entrar en mente en el mundo virtual y asaltar cualquier fortaleza de datos, había programas que podían fundir el cerebro de los newtranings, de hecho la esperanza de vida de esa gente era de cinco años. |