no puede ver, oir o pensar, sencillamente no está ahí – decía Enrique. tres horas después de que te entregaras a esos matones – respondió Enrique mientras le enseñaba el punzón. En ese momento, Saintblood, disparando como si estuviese poseído por el dios de la guerra, empezó a cantar al micrófono que tenia al lado de la boca. es que la acción esta en el mundo real ¿cuándo vas a aprender? – decía Saint antes de que el ascensor abriese sus puertas. estoy seguro, me he estado preparando para esto, trinchera – decía Saint. Solo había silencio. |